Detroit. Ford Motor Co redujo este miércoles su pronóstico de ganancias para todo el año debido a la caída de las ventas y los aranceles comerciales en China y a los problemas que afronta su negocio en Europa.

La empresa sostuvo, además, que los planes para modernizar su negocio podrían generar cargos antes de impuestos por hasta US$11.000 millones durante los próximos tres a cinco años.

Ford también pospuso una reunión con inversionistas programada para septiembre. La compañía dijo que se reprogramaría cuando "se puedan compartir más detalles sobre el rediseño y la reestructuración global".

Ford informó una ganancia neta en el segundo trimestre que se redujo casi a la mitad a nivel interanual debido a un incendio en un proveedor de piezas que interrumpió la producción de camionetas, y anunció que caídas de las ventas y los aranceles perjudicaron su negocio en China.

Este miércoles, Ford bajó su pronóstico de ganancias ajustadas para todo el año a un rango de US$1,30 a US$1,50 por acción, desde un pronóstico previo de US$1,45 a US$1,70 por papel.

Los papeles del segundo mayor fabricante de automóviles de Estados Unidos caían un 2,1% en las operaciones posteriores al cierre.

Ford reportó una pérdida antes de impuestos de US$483 millones para sus operaciones en China en el segundo trimestre. El jefe de Finanzas de la empresa, Bob Shanks, dijo que ve una mejora en el gigante asiático el próximo año, pero no proporcionó una perspectiva financiera para la región. "Tenemos mucho trabajo por delante", señaló.

Ford dijo que trabaja para reducir costos en su unidad europea, mientras intenta enfocarse en modelos rentables.

Este miércoles, Ford bajó su pronóstico de ganancias ajustadas para todo el año a un rango de US$1,30 a US$1,50 por acción, desde un pronóstico previo de US$1,45 a US$1,70 por papel. Los analistas han pronosticado ganancias anuales por acción de US$1,52.

La compañía informó una ganancia neta en el segundo trimestre de US$1.070 millones, o 27 centavos por acción, frente a US$2.050 millones, o 51 centavos por acción, un año antes. Los analistas en promedio esperaban ganancias de 31 centavos por acción, según Thomson Reuters I/B/E/S.