En poco tiempo, los resultados de la reforma en telecomunicaciones llegaron a un amplio sector de la población dentro y fuera del país, incluso con precios más accesibles.

En el segundo trimestre del 2015, la riqueza de Carlos Slim aumentó en 14.042 millones de pesos (US$871,3 millones), luego de dos trimestres consecutivos de pérdidas. El repunte fue impulsado por América Móvil, cuyo valor de mercado aumentó 61.856 millones de pesos (US$3.838 milones) durante el segundo trimestre del 2015.

Le siguieron Grupo Carso, con 4.084 millones de pesos (US$253,4 millones) y en tercer lugar la telefónica holandesa KPN, con 2.890 millones de pesos (US$179,3 millones).

Sin embargo, Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (IDEAL) resintió la debilidad en el ciclo económico y el descarrilamiento de proyectos gubernamentales de infraestructura, a raíz de lo cual llevaron a la empresa a registrar una caída de 22.561 millones de pesos (US$1.400 millones) en su valor de mercado en el segundo trimestre del 2015.

Grupo Financiero Inbursa retrocedió casi 10% en sus ingresos y una baja de casi 7,5% en su valor de mercado. En Minera Frisco, la prolongación de la caída en el precio de los metales y la debilidad económica interna y externa la llevaron a registrar una pérdida de 29% en su valor de mercado entre abril y junio de este año, todo ello de acuerdo con el Índice Slim, de la Unidad de Inteligencia de El Economista.

En poco tiempo, AT&T cambió la estructura del mercado de telefonía móvil en México. Con la compra de dos empresas ya instaladas en el país, Iusacell-Unefón y Nextel México, obtuvo una participación de 13% en el mercado móvil, equivalente a poco más de 12 millones de suscriptores. En términos de tenencia del espectro, AT&T es el mayor concesionario, con cerca de 40%; Telcel, con 32%, y Telefónica, con 15%, ello torna a México en arena para la competencia global de operadores de telecomunicaciones.

Tras los cambios en el sector, las inversiones no llegaron en forma de nuevas redes. El flujo de US$4.400 millones de AT&T fue para la compra y control de las redes existentes.

La configuración de tres grandes operadores en el mercado de telecomunicaciones puede significar un mercado con un nivel de competencia mucho más intenso, aunque la asimetría regulatoria contra Telcel y a favor de las operaciones de AT&T y Telefónica no favorecerá una rivalidad basada en el mercado.

Las obligaciones impuestas al “preponderante” significan que tanto Telefónica como AT&T tienen sus operaciones subsidiadas por ley con cargo a la red de Telcel, con lo que resulta paradójico que la legislación vigente se torne en el vehículo de soporte para los dos operadores globales. Resumiendo, con los grandes cambios regulatorios nos encontramos con un menor número de competidores, de cuatro a tres y un aumento de la concentración en la tenencia de frecuencias de espectro.