En una detallada exposición, el presidente de la Federación de Exportadores de Fruta de Chile (Fedefruta), Antonio Walker, planteó las enormes dificultades que están sufriendo por lo bajo del dólar, pero también por una serie de políticas comerciales y económicas que están mermando sus renatbilidades, que no llegarían al 10% del total.

“Hay 308.000 hectáreas plantadas, con una inversión inicial de US$30.000 por cada una, suma un total de US$9.000 millones, y lo que nos cuesta producir anualmente son US$2.000 millones y embalar US$1.500 millones”. En los mercados de destino “llegamos a vender US$7.500 millones al consumidor, por un valor CIF de US$4.250 millones y un FOB de US$3.000 millones. El productor recibe US$1.250 millones, es decir, 16% del precio final de venta de la caja de fruta, con lo que tiene que pagar una cadena de servicios muy larga”, informó Estrategia.

Agregó que a ello debe sumarse que el 65% de sus costos de costo de producción se destina a mano de obra, cuya jornada por hombre cuesta US$26; los altos gastos en energía y el aumento del tarifado eléctrico en dos horas punta cuando están en plena cosecha.

A eso suman la fuerte depreciación que ha tenido el dólar en los últimos meses, por lo que los emrpesarios reunidos en el lanzamiento de Fruittrade 2010 y la Convención Nacional de Frutas y Hortalizas pidieron un cambio en la política cambiaria, tal como lo han hecho otros países del continente para proteger a sus productores.