Sao Paulo. En los próximos 10 días unas lluvias fuertes azotarán a Paraná, el segundo mayor estado sojero de Brasil, alcanzando a unas cosechas muy necesitadas de humedad tras una larga sequía, pronosticaron meteorólogos este martes, aunque no había lluvias en camino al reseco estado de Río Grande do Sul.

Paraná, un estado meridional, llevó lo peor de una prolongada ola seca en lo que suele ser una temporada veraniega húmeda, debido a la anomalía climática La Niña, que según el Centro de Predicciones Climáticas de Estados Unidos podría durar hasta mayo.

"Paraná recibirá lluvias fuertes con volúmenes acumulados de más de 80 milímetros en los próximos 10 días", explicó el meteorólogo de Somar, Marco Antonio dos Santos.

La Niña es un enfriamiento anormal de las aguas en el Océano Pacífico ecuatorial; sus efectos han dado un golpe duro a los agricultores en Sudamérica, donde se han recortado las estimaciones para la cosecha de maíz de Argentina del ciclo 2011/2012, mientras que las cosechas de soja y maíz de Brasil también sufren debido a la prolongada aridez.

Producción brasileña de soja:

En Paraná, "las condiciones de aridez y falta de humedad están resueltas y esperamos lluvias", manifestó el analista de la asociación de cooperativas del estado, la Ocepar, Gilson Martins.

Los chaparrones deberían ayudar a que se recuperen las plantas de soja en algunos de los campos de Paraná, que producen alrededor de un quinto de la oleaginosa del país, o alrededor de 14 millones de toneladas.

 La sequía recortará alrededor de 10% del potencial de la cosecha de soja de Paraná este año, según el departamento de agricultura rural del estado, la Deral, que bajó su previsión para la recolección a 12,7 millones de toneladas.

 La cosecha de soja de Paraná fue de 15,3 millones de toneladas el año pasado, según la Deral, que anunciará la semana próxima una nueva proyección para la recolección de esta campaña.