Guayaquil.  La fusión entre la estadounidense Chiquita Brands y la irlandesa Fyffes, que dio lugar a la mayor bananera del mundo, beneficiará a la industria de Ecuador -el mayor exportador global de la fruta-, al abrir una perspectiva de mayores volúmenes de ventas al nuevo operador, aseguraron dirigentes empresariales consultados por Andes.

“Esto abre la posibilidad de que ellos adquieran más fruta al país y el beneficio será para los productores”, dijo el presidente de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (Aebe), Eduardo Ledesma.

Compradoras del producto ecuatoriano desde hace tres décadas, Chiquita Brands adquiere actualmente unas 600.000 cajas mensuales al país andino y Fyffes cerca de 75.000, según AGROBAN (Corporación Regional de Bananeros Ecuatorianos).

“Las dos compañías, tanto Chiquita Brands como Fyffes, compran banano en Ecuador y de existir algún crecimiento de sus mercados lo podrán hacer también demandando banano ecuatoriano”, señaló por su parte Omar Maluk, presidente de AGROBAN, que tiene 42 socios en las principales zonas productoras.

Maluk sostuvo que la operación no preocupa a la industria nacional, pues esta tiene marcas propias consolidadas en varios países donde la fruta ecuatoriana tiene preferencia entre los consumidores.

Ecuador es el primer exportador mundial de banano y el tercer productor después de Guatemala y Filipinas. En 2013, el país sudamericano exportó 260 millones de cajas, lo que generó un ingreso récord de US$2.373 millones, frente a US$2.078 millones de 2012, de acuerdo con el Banco Central ecuatoriano, con lo cual el fruto se mantuvo como el segundo producto de exportación tradicional después del petróleo.

Sin embargo, Roberto Aspiazu, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, indicó que aún es temprano para que los exportadores puedan anticipar los beneficios o afectaciones al comercio del producto por cuenta de la fusión de las dos multinacionales, que venden anualmente 160 millones de cajas.

No obstante, los exportadores ecuatorianos creen que la operación, sumada a la posible firma de un acuerdo comercial con la Unión Europea (UE), auguran un futuro promisorio para la fruta nacional, que tiene a sus principales consumidores en Rusia, seguidos del bloque comunitario y Estados Unidos.

ChiquitaFyffes estará presente en unos 70 países y sus ingresos anuales se calculan en 4.600 millones de dólares. La nueva corporación tendrá un valor de US$1.070 millones y contará con cerca de 24.000 hectáreas propias o alquiladas en Centroamérica, al tiempo que tendrá unos 32.000 empleados a nivel mundial.