Tal como se esperaba desde hace un tiempo, la naviera chilena Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV) y la alemana Hapag-Lloyd, firmaron un acuerdo vinculante para fusionar el negocio de portacontendores.

En un oficio enviado a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), la naviera chilena informó que producto de este acuerdo aportará "la totalidad de su negocio de portacontenedores a Hapag-Lloyd", agregando además que como consecuencia de esta fusión, la nueva compañía como entidad combinada "se ubicará dentro de las cuatro principales compañías navieras del mundo".

La nueva Hapag-Lloyd producto de esta fusión tendrá una flota de aproximadamente 200 naves con una capacidad de carga de un millón de TEU's, un volumen anual transportado de 7,5 millones de TEU's, e ingresos por US$12.000 millones.

Además se estableció que la casa matriz de la compañía permanecerá en la ciudad alemana de Hamburgo, teniendo una oficina regional para Sudamérica en Chile.

Los socios de esta entidad acordaron además, que una vez que finalice la transacción se propondrá un aumento de capital de 370 millones de euros, en el cual CSAV concurrirá con 259 millones de euros. Este aporte aumentará la participación de CSAV al 34%. También se acordó un segundo aumento de capital por 370 millones de euros.

La vigencia de este contrato quedará sujeta a la aprobación del Senado de la ciudad de Hamburgo (accionista de la empresa), y a que los accionistas disidentes de CSAV no ejerzan su derecho a retiro. Además la transacción quedará sujeta a la aprobación de diversas autoridades de libre competencia pertinentes.

CSAV señaló que no es posible cuantificar los efectos que tendrá el hecho esencial enviado a la SVS en los estados de la compañía.