En el Tribunal de la Libre Competencia (TDLC) de Chile no hubo consenso en torno a la fusión de las aerolíneas chilenas Lan y la brasileña TAM, quienes darán vida a la mega aerolínea Latam.

Hubo un voto en contra, el que estuvo por rechazar la operación, en línea con algunos de los reparos establecidos por la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios de Chile (Conadecus), organización civil que buscaba ante el TDLC la paralización de la alianza.

El ministro Javier Velozo, quien se desempeña desde 2010 en el TDLC, estuvo por rechazar la operación por las siguientes consideraciones:

1).- La concentración entre LAN y su competidor más cercano consolidará un operador dominante en Latinoamérica, fortaleciéndose además el poder de LAN en el mercado aéreo interno, con los diversos riesgos que ello implica para los usuarios chilenos.

2).- Reducirá la posibilidad de una entrada oportuna y viable de compañías que desafíen a la empresa resultante de la fusión en el transporte aéreo de pasajeros entre Santiago y Brasil, resultando insuficientes las medidas de mitigación para revertir dicha situación.

3).- No es esperable que nuevas aerolíneas entren en competencia directa con la fusionada en la mayoría de las rutas desde y hacia Chile, dada la posición de Latam en el aeropuerto de Santiago, en el hub de Lima y en el hub de Sao Paulo.

4).- Los actuales competidores de Lan dentro de Chile probablemente conectarán con Latam para las conexiones internacionales de sus vuelos, lo que favorecerá relaciones de cooperación y no de rivalidad.

5).- La empresa fusionada será capaz por sí misma de erigir nuevas barreras a la entrada y expansión de competidores, por medio de comportamientos estratégicos, con significativos incentivos para hacerlo.

6).- La consolidación de un duopolio regional puede incrementar los riesgos de conductas coordinadas entre las empresas integrantes del mismo tendientes a repartirse el mercado, con las consecuencias negativas para los consumidores chilenos que ello implica.

7).- Este ministro no considera prudente aprobar una fusión de esta magnitud mientras no se avance sustantivamente en la liberalización  de la industria en Sudamérica y considera que la fusión puede resultar perjudicial para tal desregulación.

8).- La empresas que pretenden fusionarse no han demostrado en el proceso de qué forma la operación beneficia a los consumidores en el mercado de transporte de pasajeros nacional e internacional, ni de qué forma las eficiencias que pretenden alcanzar no serán un obstáculo para la competencia.

9).- Los ahorros de costos o las ganancias de eficiencia productiva perseguidas por Lan podrían alcanzarse de una manera menos riesgosa para la competencia, ya sea fusionándose con otro actor sudamericano distinto de TAM o profundizando o ampliando sus acuerdos comerciales con otras aerolíneas que operan en la región.

10).- El incremento sustancial del poder de mercado de Lan derivado de esta operación, no podrá ser controlado efectivamente por las autoridades de competencia chilenas. Todas estas razones lleva al ministro disidente a concluir que la forma más costo–efectiva de preservar la competencia es no autorizar la fusión consultada.