Brasilia. Renault-Nissan, la sociedad automotriz franco-japonesa, dijo este sábado que planea construir una nueva planta en Brasil y ampliar otra ya existente, como parte de sus esfuerzos por expandir su presencia en el cuarto mercado mundial de autos.

La nueva planta en Resende -a unos 90 kilómetros de Río de Janeiro- producirá vehículos de la marca Nissan, y el grupo ampliará su principal fábrica, en Sao José dos Pinhais, donde desde 1998 se ensamblan autos Renault y ahora también camiones y camionetas Nissan, dijo a periodistas Carlos Ghosn, presidente y presidente ejecutivo de Renault-Nissan.

"Esperamos que Brasil se convierta en el segundo mercado para Renault, después de Francia", dijo Ghosn en conferencia de prensa en el palacio presidencial brasileño, en Brasilia.

"Para Nissan esperamos que esto ayude a incrementar nuestra presencia en uno de los más importantes mercados del mundo", agregó.

El mercado automotriz de Brasil está sólo por detrás de China, Estados Unidos y Japón. Ghosn señaló que espera que en cinco años Brasil incremente los vehículos livianos a más de 4 millones de unidades al año desde los más de 3 millones de ahora, desalojando a Japón del tercer lugar del ranking.

Para Nissan, que importa principalmente desde México la mayor parte de los vehículos que vende en Brasil, Ghosn dijo que cree que los vehículos de esa marca construidos en Brasil tendrán alrededor del 65% de componentes locales.

Nissan fabrica la camioneta Frontier y el vehículo de carga Livina en la planta de Renault en Sao José dos Pinhais.

Al construir autos en Brasil con un mínimo del 65% de contenido local, Nissan podrá evitar un aumento de 30 puntos porcentuales del Impuesto a Productos Industrializados, establecido en septiembre a autos importados para reducir una ola de importación de vehículos principalmente desde Asia.

Aumentar contenido. Aumentar ese contenido al 90% como ocurre en China o India puede ser difícil, porque la falta de competencia entre proveedores de autopartes y materias primas hace que la producción en Brasil sea más cara que en otros países, dijo Ghosn.

Durante una conferencia de prensa, emitida por el canal oficial del gobierno, no se dieron más detalles sobre la prevista inversión de Renault-Nissan, como gastos previstos, modelos de producción o cantidad de puestos de trabajo a ser creados.

Reuters informó el 27 de septiembre que se esperaba que Nissan anunciara la construcción de una planta de US$1.500 millones en Brasil, y que podría incluir vehículos eléctricos y producir de cerca de 220.000 vehículos al año.

Ghosn dijo que los vehículos eléctricos son parte de los planes de Nissan en Brasil, pero no dio más detalles.

El ministro de Ciencia y Tecnología, Aloisio Mercadante, dijo que el gobierno está estudiando vehículos eléctricos para ver si el sistema eléctrico existente tiene la capacidad de generación necesaria, y evitar de ese modo que simplemente sea un cambio de emisiones de gases de efecto invernadero de los autos a emisiones de plantas eléctricas impulsadas por carbón.

Ghosn, Beto Richa -gobernador del estado brasileño de Paraná, donde se encuentra la actual fábrica de Renault-, y Sergio Cabral -gobernador del estado de Río de Janeiro-, dijeron que se ofrecerán más detalles del plan en conferencias de prensa previstas para el miércoles en Curitiba y el jueves en Resende.

En los primeros ocho meses del 2011, Nissan vendió 36.819 vehículos comerciales ligeros en Brasil, cerca del doble que en el mismo período del año anterior.

Renault-Nissan, establecida en 1999, implica que Renault posee 43,4% de Nissan y Nissan a su vez es dueña de 15% de la firma francesa.

Renault tiene cerca del 6,5% del mercado de autos de Brasil, una porción que espera duplicar a cerca del 13% dentro de cinco o seis años, dijo Ghosn.