El cobre empezó este lunes el nuevo año con fuerza, al escalar a un nuevo máximo histórico por perspectivas de un sólido crecimiento en Asia, mientras que el oro avanzaba a más de US$1.420 la onza, ante el persistente nerviosismo por la deuda en la zona euro.

Los futuros de cobre en Nueva York subían más de un 1% a un nuevo récord de US$4,4980 por libra, lo que ampliaba las ganancias del 33% de 2010, por expectativas de un sostenido crecimiento en China, el principal consumidor del metal. Los mercados estaban cerrados en Londres por un feriado.

La inflación fabril china se detuvo durante diciembre dado que las empresas manufactureras se expandieron más lentamente, lo que disminuiría la necesidad del banco central del país de endurecer su política monetaria.

En tanto, el oro trepaba a más de US$1.420 la onza por temores de deuda en la zona euro.
El mercado espera el índice de actividad manufacturera del Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM), previsto para las 15:00 GMT, en busca de señales frescas sobre la salud de la mayor economía mundial.

Los economistas entrevistados por Reuters prevén que el ISM, medida de la actividad industrial en Estados Unidos, se ubique en 56,9, levemente por encima del 56,6 previo.

Por el lado de las monedas, el euro retrocedía frente al dólar en el primer día de negociación del 2011.

El petróleo avanzaba a más de US$92 el barril ante expectativas de una recuperación económica global este año.