Caracas. El antígeno Rosa de Bengala, producido por el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (Inia) de Venezuela, es distribuido es distribuido en el país por los colegios de veterinarios, instancia que lo entrega a los veterinarios en libre ejercicio.

El gremio ganadero denunciado la seria escasez de esta vacuna que forma parte de los controles habituales de los animales y que, además, es requisito básico para poder transportarlos.

Manuel Cipriano Heredia, expresidente de Fedenaga, señala que desde diciembre no se dispone del material necesario para realizar las pruebas al ganado. A través de su cuenta en Twitter (@ManuelCipriano) indica que "esta semana el Colegio de Veterinarios de Barinas no tuvo antígenos para venderle a los veterinarios. Desde diciembre no ha tenido".

Sostiene que el gremio está "entrampado en un círculo vicioso" que comienza con la aplicación de la prueba de Brucelosis por parte de un veterinario, quien certifica que el animal está sano.

Para aplicar esta prueba, detalla el gremialista, se requiere el antígeno Rosa de Bengala, producido por el Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (Inia), que lo distribuye a los colegios de veterinarios y de allí a los veterinarios en libre ejercicio.

Advierte Cipriano que sin la certificación los ganaderos no pueden tener una guía de movilización que es la que permite arrimar a los animales a los mataderos de donde se obtienen los productos para el consumo de la población.