Caracas. La ganancia neta de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) subió un 42% el año pasado a US$4.496 millones debido al incremento del precio internacional del crudo y la venta de su participación en cuatro refinerías alemanas con un beneficio de US$1.353 millones, según anunció este martes la firma en su informe de resultados financieros auditados.

De acuerdo al documento, los aportes de Pdvsa al Estado se duplicaron a casi US$50.000 millones, una cifra récord que permitió acelerar los proyectos sociales del gobierno del presidente Hugo Chávez, quien buscará en octubre un nuevo mandato de seis años pese al cáncer que padece.

Los ingresos de Pdvsa también pegaron un salto de un 24%, a US$124.754 millones, nuevo máximo en un año en que los precios de la cesta venezolana de crudo y derivados promedió US$101 por barril (bpd).

Casi un 40% de este monto se transfirió al Estado a través de impuestos, regalías y aportes directos a fondos y programas sociales, que son la médula espinal de la revolución socialista que el mandatario asegura liderar en el país Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP).

"Nuestra política fiscal ha sido absolutamente exitosa y eso tiene nombre y apellido: el comandante-presidente Hugo Chávez Frías", dijo el ministro de Energía y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, en una rueda de prensa para presentar los resultados anuales de la compañía.

La oposición denuncia que el Ejecutivo está utilizando los masivos fondos petroleros para financiar la campaña del líder socialista mientras Pdvsa continúa endeudándose a niveles nunca vistos y ya acumula acreencias récord por casi US$35.000 millones, un 40% más que en 2010.

"¿En qué invierte Pdvsa? Dicen despectivamente: comprando pollo. También lo compramos, claro que sí, para nuestro pueblo. Con mucho mucho orgullo. Pero nuestro negocio medular está aquí (en el petróleo)", aseguró Ramírez ante las críticas a las múltiples funciones que Chávez encomienda a la petrolera, desde la distribución de alimentos a la construcción de viviendas.

El mandatario, que está en La Habana recibiendo radioterapia por el cáncer, parte con una sólida ventaja en los sondeos debido al "efecto solidaridad" que generó su enfermedad y a la inyección de recursos en programas destinados a atacar algunos de los problemas más críticos de los venezolanos, como la falta de vivienda, el empleo informal y la inflación.

Producción estancada. La producción de crudo y derivados siguió estancada y promedió en 2011 2,99 millones de bpd desde los 2,97 millones de bpd del año anterior. De ese bombeo, Pdvsa exportó 2,46 millones de bpd, cifra similar nivel al registrado el año previo, mientras que el resto se destina al fuertemente subvencionado mercado interno.

"Nos critican diciendo que la producción está estancada. No va a aumentar. Tienen que darse cuenta de que ha sido una política deliberada de recortar producción para que el precio se recupere", dijo Ramírez, para luego agregar que pese a eso seguirán construyendo capacidad de producción.

Las autoridades del país con mayores reservas mundiales de crudo se fijaron como objetivo incrementar la extracción a 3,5 millones de bpd este año para volver a los niveles previos al paro petrolero impulsado por la oposición en 2002-2003, que derrumbó las operaciones y puso en jaque la economía del país sudamericano buscando forzar la renuncia del presidente.

En 2008 se tocó un máximo de 10 años de 3,2 millones de bpd, antes de que el país recortara producción por los acuerdos alcanzados en el seno de la OPEP para defender los precios.

Para cumplir el objetivo, Ramírez dijo que la empresa invertirá unos US$18.500 millones en 2012, tras invertir US$17.908 millones el pasado ejercicio, de los que la mitad fueron a exploración y producción, y el resto a refinación, comercio, suministro y gas. En 2010, Pdvsa ejecutó inversiones por unos US$13.307 millones.

Las cuentas por pagar a proveedores también subieron hasta US$12.376 millones en 2011, desde US$10.137 millones el año anterior, lo que se ha convertido en uno de los principales escollos para desarrollar los enormes depósitos de crudo pesado en la Faja del Orinoco, donde el gobierno ha apostado fuertemente para incrementar la producción.