Pekín. Una baja demanda y costos más altos golpearían aún más las ganancias en el sector siderúrgico de China en el 2012, declaró este martes el portavoz del Ministerio de Industria del país, Zhu Hongren.

El funcionario dijo que muchas empresas siderúrgicas grandes sufrieron pérdidas en el segundo semestre del año pasado y que es improbable que la situación mejore en el 2012.

"En el 2012, la industria siderúrgica enfrentará una prueba aún más severa. Por un lado, una demanda débil ampliará aún más la brecha entre el suministro y la demanda, y por otro, los precios elevados de las materias primas como el mineral de hierro continuarán pesando sobre las ganancias", manifestó Zhu.

La producción diaria de acero crudo permaneció en más de 1,9 millones de toneladas por día durante gran parte del año pasado, por una alta demanda de la construcción, pero decayó a alrededor de 1,7 millones de toneladas en el último trimestre mientras Pekín buscaba controlar un auge especulativo de las propiedades comerciales.

La producción diaria de acero crudo cayó un 1,3% a mediados de enero, a 1.669 millones de toneladas, según los últimos datos disponibles de la Asociación del Hierro y del Acero de China. Analistas declararon que hay probabilidades de recortes de producción en los próximos meses si los márgenes no mejoran.

Zhu puntualizó que habían razones para ser optimistas, ya que los riesgos podrían generar la oportunidad para reestructurar el sector y eliminar la capacidad excesiva o desactualizada.

La consultora MEPS dijo en una nota publicada este lunes que "sin duda se avecina algún tipo de colapso", pero manifestó que en realidad el auge especulativo del sector inmobiliario había suprimido la demanda real de viviendas en China.

"Con la explosión de esta burbuja, la industria siderúrgica china puede esperar varios años de una producción récord, a medida que las constructoras dan un paso atrás y comienzan a suministrar el país las viviendas económicas que necesita desesperadamente," explicó el analista de MEPS especializado en China, Rafael Halpin.