Nueva York. Boeing reportó este miércoles una caída interanual en sus ganancias del cuarto trimestre, aunque superó las expectativas del mercado y dijo que sus previsiones para 2013 no consideran un "impacto financiero significativo" de la suspensión de los vuelos de su 787 Dreamliner tras una serie de incidentes.

Las acciones del fabricante de aeronaves estadounidense subían un 0,84%, a US$74,51, a las 18:46 GMT.

Las agencias de seguridad aérea en Estados Unidos y Japón están investigando los factores que causaron que las baterías de iones de litio se incendiaran en dos aviones 787 este mes, lo que hizo que los reguladores dejaran las aeronaves en tierra.

Boeing dijo que acelerará la producción de su nuevo avión, tal como estaba planeado, en respuesta a reportes que sostienen que el sistema de baterías tiene más problemas que los anticipados previamente.

El presidente ejecutivo, Jim McNerney, dijo que el negocio se desarrollaba normalmente y que la compañía no había recomendado a sus proveedores que bajaran el ritmo de sus entregas de piezas del 787, la aeronave cuya fabricación se ha realizado con más tercerizaciones a la fecha en la historia de la compañía.

"Nada de lo que se nos ha informado nos dice que tomamos la decisión incorrecta en la tecnología de baterías", dijo McNerney en una teleconferencia con analistas y periodistas.

"Estamos cómodos con la tecnología de baterías para el avión. Sólo tenemos que hallar la causa de estos incidentes y revisaremos la información que vaya surgiendo, pero no hay nada de lo que nos hayamos enterado que nos haga cuestionar el asunto hasta este estadio", sostuvo.

Analistas han manifestado preocupaciones sobre los costos de dejar los aviones en tierra y reparar los problemas de baterías en las casi 125 naves de ese tipo que Boeing ha fabricado hasta ahora.

"Nuestra primera prioridad de negocios en el 2013 es resolver el tema de la batería en el 787 y devolver las aeronaves en forma segura al servicio con nuestros clientes", afirmó McNerney previamente en el día.

Este miércoles, las dos aerolíneas más grandes de Japón dijeron que habían reemplazado varias veces las baterías de iones de litio de sus Dreamliners en los meses previos a los dos incidentes que derivaron en la orden de que los 787 permanecieran en tierra.

El 16 de enero, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA, por su sigla en inglés) ordenó a las aerolíneas domésticas que dejaran de operar los 787, tras lo cual otros reguladores del resto del mundo repitieron el pedido.

Los comentarios de All Nippon Airways Co Ltd (ANA) -el principal comprador de 787 hasta la fecha- y Japan Airlines Co Ltd (JAL) indicaron problemas con la confiabilidad de la batería mucho antes del incendio en un JAL 787 en el aeropuerto de Boston el siete de enero.

Además, otra batería se calcinó y derritió en un vuelo doméstico de ANA pocos días después, lo que forzó un aterrizaje de emergencia.

Las dos líneas aéreas operan 24 de los 50 aviones 787 que se encuentran en servicio. United Airlines es la única aerolínea estadounidense que actualmente opera con 787.

No espera impacto. Boeing se había negado a comentar sobre las recientes revelaciones sobre las fallas en las baterías, citando una investigación vigente de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB, por su sigla en inglés).

Pero al dar su pronóstico para el 2013, la empresa dijo que sus cifras no asumen "un impacto financiero significativo de la directiva de la FAA".

Ken Herbert, analista en Imperial Capital, opinó que era difícil estimar el impacto de la orden de mantener en tierra los aviones.

"Es demasiado pronto y arriesgado decirlo", sostuvo el analista, señalando que hubo numerosos problemas relacionados con los aterrizajes forzados para Boeing y las aerolíneas, y que todavía muchos se desconocían.

La NTSB aún no estableció una causa para ninguno de los dos incidentes ocurridos con las baterías.

Boeing dijo que su ganancia neta cayó a US$978 millones, o US$1,28 por acción, desde los US$1.390 millones, o US$1,84 por papel, del cuarto trimestre del año anterior, cuando la compañía anotó una ganancia impositiva especial.

Los analistas esperaban que la ganancia fuera de US$1,19 por acción en el cuarto trimestre del 2012.

El analista de Imperial Capital Herbert dijo que mayores márgenes de ganancia en las aeronaves comerciales hicieron que la compañía superara las expectativas del mercado.

Sin embargo, se mostró decepcionado ante el panorama de ganancias de la compañía para el 2013 de entre US$5 y US$5,20 por acción, que se compara con su meta de US$5,60 por acción. Las cifras excluyen en su mayor parte cargos por pensiones.

Los ingresos del cuarto trimestre subieron un 14% a US$22.300 millones.

La compañía aeroespacial y de defensa dijo que registró 394 pedidos netos de aviones en el cuarto trimestre y que su lista total de pedidos pendientes era de casi 4.400 aeronaves valorizadas en US$319.000 millones, una cifra récord.