Londres. Royal Dutch Shell reportó este jueves un aumento del 42% en las ganancias del primer trimestre, su mayor nivel en más de tres años, por sólidos precios y producción de petróleo, pero sus acciones caían debido a que el flujo de caja incumplió los pronósticos.

Las expectativas de que Shell continúe generando fuertes utilidades y flujo de caja son altas después de que la compañía anglo-holandesa superó a su principal rival Exxon Mobil en ambos frentes en 2017 gracias a una reducción de costos y una mayor eficiencia.

Pero las acciones de Shell caían un 2,09% a las 1334 GMT debido a que el flujo de caja estuvo por debajo de las expectativas, incluso cuando las ganancias subieron más fuertemente de lo esperado a US$5.300 millones.

"El foco para las grandes petroleras en los últimos meses ha sido el retorno de flujo de caja libre, particularmente considerando cuán fuerte es el primer trimestre estacionalmente para el grupo", dijeron analistas de Barclays en una nota, que agregó que esperaban una reacción negativa de la acción.

Se espera que las principales petroleras del mundo generen más efectivo en 2018 que en cualquier otro momento de esta década después de tres años de recortes, pero los directorios permanecen cautos en medio de la incertidumbre por los precios a corto y largo plazo.

"Las fuertes ganancias de Shell este trimestre estuvieron apuntaladas por precios más altos del petróleo y el gas, el continuo crecimiento y un muy buen desempeño de nuestro negocio integrado de gas y un rendimiento mejorado en nuestro negocio de exploración y explotación de hidrocarburos", dijo el presidente ejecutivo Ben van Beurden en un comunicado.

Después de no cumplir con las expectativas el trimestre anterior, el flujo de caja de Shell de las operaciones en los primeros tres meses del 2018 se recuperaron a US$9.430 millones, pero fueron levemente más débiles que los US$9.500 millones del año anterior. Los flujos de caja libres tuvieron pocos cambios en US$5.178 millones.

Las ganancias atribuibles a los accionistas, basadas en el costo actual de suministros y excluyendo ítems identificados, subieron a US$5.322 millones, superando el consenso de analistas provisto por la compañía de US$5.277 millones. Un año antes, los beneficios fueron de US$3.754 millones.