París. La petrolera francesa Total reportó el viernes enormes ganancias impulsadas por los precios más altos del crudo y reveló planes para gastar US$20.000 millones este año en nuevos proyectos de gas y petróleo para reforzar su disminuida producción.

La tercera petrolera más grande de Europa, que gastó miles de millones de dólares en el 2010 en arenas petrolíferas canadienses y en yacimientos de gas submarinos en Australia, dijo que apunta a realizar más adquisiciones para renovar su cartera de producción y a deshacerse de activos secundarios.

La mayor compañía francesa por capitalización de mercado no hizo un pronóstico de producción para este año, pero dijo que planea iniciar la operación de su enorme proyecto submarino Pazflor en Angola en el cuarto trimestre.

Exceptuando ítemes extraordinarios, Total tuvo una ganancia neta de 10.290 millones de euros (US$14.010 millones) en el 2010 frente a los 7.780 millones que registró el año previo.

Tras anunciar sus resultados, las acciones de Total subían un 0,12 por ciento en la bolsa de París, cuyo índice referencial perdía un 0,28%  a las 0857GMT.

Las ventas crecieron un 21%, a 159.300 millones de euros, debido a que los precios del petróleo más que se duplicaron a consecuencia del rebote económico global.

En el trimestre final del 2010, Total vio un aumento de apenas el 0,4% en su producción de gas y petróleo, a 2,38 millones de barriles de petróleo equivalente por día tras no iniciar operaciones en ningún proyecto importante durante el 2010.

En ese mismo trimestre, su ingreso neto fue de 2.560 millones de euros, un alza interanual de un 23% y en línea con el pronóstico promedio de 2.550 millones de euros según un sondeo de Reuters.

Las utilidades anuales de Total aún están algo lejos de su máximo histórico de 14.000 millones de euros, que causaron una protesta política y llamados a fijar un impuesto a la ganancia inesperada que Total resistió exitosamente en el 2008.

Una demanda escasa, huelgas en refinerías francesas por una reforma al sistema de pensiones, y el cierre de una planta en Dunkirk, provocaron una caída del 7% en la producción de sus refinerías en el 2010, a 2.009 millones de barriles diarios.