Sao Paulo. Un aumento mayor a lo previsto de los incumplimientos de créditos empañó los sólidos resultados del segundo trimestre del banco brasileño Itaú Unibanco Holding SA, en otra señal del rápido deterioro del panorama de los prestamistas en una economía en recesión.

En una presentación este martes ante reguladores, el mayor prestamista no gubernamental de Brasil reportó una utilidad de 6.134 millones de reales (US$1.780 millones) antes de resultados extraordinarios, un desempeño trimestral récord.

La estimación promedio entre 10 analistas en un sondeo de Reuters era de 5.744 millones de reales (US$1.670 millones).

Itaú, que tiene su sede en Sao Paulo, se benefició de un alza en el costo del crédito y fuertes ingresos por comisiones que contrarrestaron el impacto del crecimiento de la morosidad y la débil demanda de crédito.

Las medidas del presidente ejecutivo, Roberto Setubal, para contener los costos y los riesgos apuntalaron la rentabilidad y las mediciones de eficiencia.

Los resultados "deberían ser recibidos positivamente por el mercado pero las preocupaciones sobre el panorama de la calidad de los activos y mayores provisiones brutas podrían socavar la percepción", dijo Philip Finch, un estratega de UBS Securities en Londres.

El banco mantuvo sin cambios su panorama para este año, reforzando el optimismo de que el fuerte impulso a las ganancias se mantendrá.

El banco dijo que prevé un crecimiento de entre un 9,5 y un 11,5% de los ingresos por comisiones y un aumento de un 7 a un 10% de los gastos no financieros o desembolsos generales y administrativos.

El retorno sobre el capital del banco llegó a un 24,8% en el trimestre, por encima de la estimación del sondeo, de un 23,3%, y el máximo en casi cinco años.

A medida que sube el desempleo y la actividad económica se frena en Brasil, los inversores estudian los resultados trimestrales de los bancos para evaluar si las tendencias de las ganancias son sostenibles en un sector que el año pasado tuvo su mejor desempeño en cuatro años.

Pero por primera vez en 11 trimestres, los ratios de incumplimiento de Itaú subieron sobre una base trimestral. El ratio de referencia, el de 90 días, subió a un 3,3%, máximo en un año y por encima del cálculo de un 3,1% en el sondeo.

Los resultados "deberían ser recibidos positivamente por el mercado pero las preocupaciones sobre el panorama de la calidad de los activos y mayores provisiones brutas podrían socavar la percepción", dijo Philip Finch, un estratega de UBS Securities en Londres.

Las provisiones por pérdidas sobre préstamos, que son el dinero que los bancos separan para proteger sus balances del impacto de un aumento de las cesaciones de pago, bajaron un 1,5% en tasa trimestral.

Sobre una base acumulada en 12 meses, las provisiones alcanzaron 18.200 millones de reales, algo más que la meta de Itaú de 15.000 millones de reales a 18.000 millones de reales.