La empresa alimentaria española J.García Carrión planea construir en aproximadamente un año una bodega en Chile para evitar riesgos de suministro de materia prima, como los derivados de una sequía, y poder así garantizar la expansión de ventas que proyecta.

En una entrevista con Efe, el presidente de la compañía, José García Carrión afirmó que, cuando se llegan a los volúmenes que la firma prevé para 2020, hay que actuar en dos hemisferios para evitar arriesgarse a que problemas como una sequía "puedan dejarte sin vino para los clientes".

Actualmente, la compañía ya opera en Chile, aunque no cuenta con bodega propia, sino que trabaja con una arrendada.

"Hemos tomado la decisión de empezar a redactar el proyecto" y "estamos pensando en la zona de Curicó" lo que les permitiría contar con suficientes volúmenes de vino en los próximos años, explicó.

Empezarían a construir en aproximadamente en un año o en año y medio, y en principio, "pensamos en hacer un módulo, que se pueda reproducir".

Esta primera fase requerirá una inversión de quince millones de euros, según sus cálculos, pero el sistema de módulos permitiría, si fuese necesario, ampliar después el proyecto.

Subrayó las características idóneas de Chile para la industria del vino, donde "te encuentras como en Europa", un país además, "que lo ha hecho bien", tanto en la producción de vino de "grandes calidades" como en el aspecto comercial.

Tiene "un arancel cero con el 80 % del PIB mundial", añadió el empresario, en alusión a los acuerdos de libre comercio que mantiene con diferentes países.