El almacenamiento de energía eléctrica para usos industriales, estabilización de las redes y mitigación de la intermitencia de las tecnologías renovables será una realidad en México en alrededor de tres años con grandes baterías de ion-litio, asevera GE, la segunda mayor empresa global que incursiona en lo que se considera el futuro de la industria eléctrica.

“Del 2012 al 2016, el costo de almacenamiento de energía de GE, se ha reducido a la mitad de su valor. Se espera que para el 2020 estas soluciones se reduzcan 20% más”, aseguró a El Economista Rodrigo Salim, líder de Soluciones Digitales para GE Grid Solutions de Latinoamérica.

El mayor potencial en el país es la meta de 35% de la generación mediante renovables en el 2035 y 50% en el 2050. A pesar de que la eficiencia en tecnologías como la eólica y fotovoltaica ha avanzado en los últimos años, no superan factores de planta de 50% y jamás será técnicamente posible que no tengan intermitencia.

El especialista explicó que los desarrollos para guardar energía en grandes pilas que emplean como electrolito una sal de litio han alcanzado una capacidad de 150 megawatts hora en el mundo (promedio instalado de los proyectos que se construirán mediante las subastas de largo plazo). hoy en día, los sistemas de almacenamiento de GE tienen una vida útil de 20 años, periodo similar al que se ofertó en estos concursos.

La estadounidense incursionó en el negocio del almacén de energía en el 2008 y hoy cuenta con 18 instalaciones principalmente en Estados Unidos, África, Europa y Asia y está en negociaciones con al menos tres empresas que se instalarán en México para ofrecer esta solución que se conecta en las plantas y permite gestionar la inyección de energía.

Por su naturaleza, el fluido de electricidad se transmite en segundos, lo que históricamente ha provocado que el desarrollo de las redes con altos costos y que los generadores dependan de un despacho eficiente, al no controlar su oferta una vez que arranca la producción de electricidad. Pero hoy en día existen dos tecnologías principales que guardan energía: la construcción de hidroeléctricas reversibles, que al retener grandes masas líquidas pueden ponerlas en marcha en el momento en que lo necesitan y, el almacenamiento en baterías, donde GE observa la mayor oportunidad para México.

Para las metas de renovables. El mayor potencial en el país es la meta de 35% de la generación mediante renovables en el 2035 y 50% en el 2050. A pesar de que la eficiencia en tecnologías como la eólica y fotovoltaica ha avanzado en los últimos años, no superan factores de planta de 50% y jamás será técnicamente posible que no tengan intermitencia. De ahí que los desarrolladores de parques tienen una ventaja competitiva si guardan energía y la ofrecen a mejores precios en momentos de mayor demanda o en los nodos geográficos con mejores condiciones de precios.

El gestor del sistema, que es el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), requiere de un fluido estable y de capacidad de emergencia en momentos críticos, que hoy despacha con tecnologías de rápida respuesta principalmente fósiles, con lo que podrá reducir sus costos si planea un sistema de almacenamiento. Sistemas aislados como Baja California aumentarán su seguridad energética si implementan estas soluciones.

Guardar energía, el futuro de la industria eléctrica. La corriente eléctrica fluye en segundos de un punto a otro, pero gracias a tecnologías de almacenamiento se puede guardar para estar disponible en escalas que avanzan conforme los nuevos descubrimientos. La innovación más utilizada en el mundo son las pilas de ion litio que emplean la sal de litio como conductor, mismas que se usan en autos eléctricos, baterías de celulares, tabletas, entre otros. Con dimensiones similares a las de baterías de autos, se colocan apiladas en sistemas dentro de las plantas de generación. Se conectan a los puntos de descarga y reciben los volúmenes de energía que los controladores de los parques ordenen. A su vez, se enlazan en corriente alterna a transformadores que a su vez se interconectan a la red.

El gestor de un sistema solicita despacho de energía y las plantas que ya la tienen disponible la entregan a precios preferentes, en el caso de los requerimientos de potencia para horas pico. En sistemas aislados, se inyecta energía a las pilas de manera intermitente y se utiliza la necesaria para complementar a las descargas de los puntos de generación.