Sao Paulo. General Motors anunció este martes que decidió suspender las actividades en una fábrica de Sao José dos Campos, en el estado brasileño de Sao Paulo, mientras negocia con un sindicato el destino de una línea de producción de vehículos que están siendo sustituidos por nuevos modelos montados en otras unidades.

"La decisión tiene por objetivo proteger la integridad física de los colaboradores mientras continúan las negociaciones con los representantes sindicales en relación a la viabilidad de una de las fábricas del complejo", indicó GM en un comunicado al mercado.

La compañía optó por conceder licencia remunerada a cerca de 7.200 trabajadores este martes.

El complejo de Sao José dos Campos posee ocho fábricas. Cerca de 1.500 empleados podrían verse afectados directamente por el cierre de la línea, según el Sindicato de Metalúrgicos de Sao José dos Campos.