El Foro Económico Mundial publicó el Reporte Global de Tecnologías de Información 2009-2010, evaluación anual que incluye un ranking de países. Para ese período Ecuador se encuentra en el puesto114 de 136; hay 15 naciones latinoamericanas que están en mejor ubicación.

Noticias como ésta deberían causar enorme preocupación en el sector empresarial ecuatoriano, pero se las mira con indiferencia. No por nada ya va una década desde que se comenzó a publicar el citado reporte, y Ecuador no muestra el progreso de otros países de la región.

Desde la Revolución Industrial del siglo XVIII se usa la tecnología en las empresas para reducir costos, mejorar calidad, obtener más información para tomar mejores decisiones, hacer los procesos más eficientes, etc. Lamentablemente, el empresario ecuatoriano, salvo las excepciones de rigor, no ha llegado a comprender los extraordinarios beneficios de la tecnología, y tiene la idea equivocada de ser gasto en lugar de inversión.

Si se trata de la tecnología de la información y comunicación, es posible procesar y transferir una enorme cantidad de data en milésimas de segundo; sin ellas, se requeriría de una enorme cantidad de gente usando equipos mecánicos para hacer la misma cantidad de operaciones matemáticas. Sería imposible lograr los mismos resultados, por más personas que se contrate.

Si se hace una encuesta en la mayoría de las haciendas grandes y medianas, los supervisores deben seguir usando la pluma y el papel para registrar la información de las diferentes etapas del trabajo agrícola, cuando con pocos cientos de dólares por supervisor se puede tener un equipo electrónico de mano conectado directamente al centro de cómputos de la empresa.

Similar situación ocurre en las exportadoras de frutas frescas y procesadas con el control del transporte de la fruta, desde las haciendas al puerto y actividades dentro del puerto.  Hasta hace cuatro años, el uso del GPS era desconocido, incluso entre las más grandes empresas exportadoras.

En la industria no hay diferencia. En el área de mantenimiento es muy poco lo que se ha avanzado en calidad y cantidad de información y monitoreo electrónico de la maquinaria. También es limitado el avance en el control de la cadena de abastecimiento. La optimización de la computación sólo se conoce entre los ingenieros calculistas, medios de comunicación, diseñadores, banca, arquitectos y constructores. En la mayoría de los sectores económicos el uso es muy elemental, apenas sirve para llevar contabilidad, presupuestos, estadísticas elementales de venta y producción, y uno que otro análisis poco sofisticado.

En el hospital Roberto Gilbert hay 109 líneas, serviciosy subservicios. Como la mayoría son centros de ingresos, el sistema de cómputos genera el margen de contribución de cada uno de ellos y la información se presenta en un reporte impreso de numerosas páginas. La revisión de tantas cifras se hace algo difícil, porque de un mes a otro hay variaciones positivas y negativas en cada uno de los mencionados centros y subcentros. Para sacar el máximo provecho a la información, se decidió hacer una presentación gráfica de la información.

En este proyecto participaron los departamentos de Mejora Continua y Sistemas. El resultado es una pirámide que incluye líneas, servicios y subservicios; las primeras se encuentran en el lado superior, los segundos en la mitad y los terceros en la parte inferior. Los valores y porcentajes tienen color verde si hay aumento de un período; con otro color o rojo si es disminución. Los períodos son mes y año. La presentación gráfica de la pirámide permite identificar, en fracciones de segundo, dónde están los problemas al concentrarse en los valores y porcentajes en rojo. Haciendo clic, es posible abrir nuevas ventanas con más información. Sin la computadora, no se hubiera logrado crear tan eficiente control. El uso de colores en computación es muy valioso.

En las empresas de corretaje de acciones en Estados Unidos han creado un mapa del movimiento del precio segundo a segundo por sectores y empresas. Cuando el precio aumenta, el color verde, y cuando disminuye es rojo. De esta forma es fácil identificar el sector donde hay mayores compras, y dentro del mismo, las acciones de las empresas más demandadas.

Con algo de imaginación e inversión, la gerencia ecuatoriana podría tener excelentes sistemas de información en todas las funciones de la administración, desde las finanzas hasta la producción, calidad y mercadeo. La falta de suficiente inversión en tecnología incide en la competitividad de nuestras empresas, lo que explica que también estemos muy mal ranqueados en el Índice de Competitividad Global.