La gigante compañía de la industria de la carne JBS, fue considerada una de las mejores empresas del mundo en lo que se refiere a la práctica del Bienestar Animal en 2017 y aumentó en un 25% su puntaje en relación al año anterior, lo que hizo que su posición subiese del tier 3 para el tier 2.

Este resultado fue registrado en el informe anual The Business Benchmark on Farm Animal Welfare (BBFAW), desarrollado por World Animal Protection, Compassion in World Farming (CIWF) y Coller Capital.

Sin embargo, el buen desempeño contrasta con la investigación elaborada entre la Oficina de Periodismo de Investigación (TBIJ) y The Guardian, bajo el título “Carne sucia: fallas de higiene impactantes descubiertas en las plantas de cerdo y pollo de los Estados Unidos”; en el que denuncian las deficiencias en las plantas más grandes de la industria cárnica norteamericana.

El estudio revela que 15% de la población de EE.UU. sufre anualmente de enfermedades transmitidas por los alimentos. Los expertos participantes de la investigación, describen la situación como “profundamente preocupantes”.

JBS avanza en el ranking global. “Las mejores prácticas de Bienestar Animal guardan estrecha relación con el éxito de nuestras operaciones. JBS trata ese tema con extremo rigor y ha invertido cada vez más en la mejora de las políticas y acciones que sigan las mejores prácticas de mercado”, afirma la compañía en comunicado de prensa.

Márcio Nappo, director de Sustentabilidad de JBS, dice que ver el esfuerzo de la compañía reflejado en el informe anual BBFAW, es gratificante y “comprueba la evolución constante de la compañía en Bienestar Animal”.

El estudio revela que 15% de la población de EE.UU. sufre anualmente de enfermedades transmitidas por los alimentos. Los expertos describen la situación como “profundamente preocupantes”.

La compañía asegura contar con procedimientos de Bienestar Animal en todas sus unidades, adaptados a los estándares nacionales e internacionales. También -agrega- posee equipos especializados en cada tipo de proteína de las que trabaja y adopta técnicas que son mejoradas constantemente.

“Todos los años invertimos en mejoras en nuestras fábricas, además de fomentar prácticas que mejoren cada vez más esas acciones en nuestra cadena de abastecimiento”, explica Nappo.

Violaciones a las plantas de carne. El informe que avala la gestión de JBS contrasta con la investigación de The Guardian, que expone los registros internos del Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos (FSIS) en el que se resaltan numerosas violaciones en las plantas que producen carne de cerdo.

“En un incidente registrado en una planta administrada por Swift Pork, propiedad del gigante de la carne JBS, se encontraron 48 cadáveres de cerdo que cayeron al piso debido a equipos defectuosos, lo que contaminó con grasa negra de trolebús, mugre y manchas sangrientas”, señala el reportaje.

En respuesta, la JBS emitió un comunicado asegurando que todas las violaciones registradas fueron "atendidas de inmediato" y que los consumidores nunca fueron puestos en riesgo. “Nuestro equipo en JBS y Pilgrim's está comprometido con los más altos estándares de seguridad alimentaria y nos asociamos con el USDA todos los días para garantizar que los consumidores puedan disfrutar de productos seguros y de calidad con confianza”, comunicaron.

La investigación publicada esta semana, asegura en base a un nuevo análisis del grupo de presión del Reino Unido Sustain, que “Estados Unidos tiene niveles sorprendentemente altos de enfermedades transmitidas por los alimentos”. Al año estiman alrededor del 14,7% de la población de EE.UU. (48 millones de personas) padecen una enfermedad, en comparación con alrededor del 1,5% en el Reino Unido (1 millón). En los Estados Unidos, 128.000 están hospitalizados y 3.000 mueren cada año de enfermedades transmitidas por los alimentos, afirma la publicación.

Activistas han advertido que algunas violaciones podrían estar pasando desapercibidas en las compañías de carne. Tony Corbo, cabildero principal de Food and Water Watch, aseguró que “si bien los inspectores citen a las plantas por cientos de violaciones por semana, estoy seguro de que no están captando todas las prácticas inseguras que se cometen”.

Los inspectores de higiene de la carne entrevistados por The Guardian estuvieron de acuerdo, diciendo que las rápidas velocidades de línea y otras presiones en algunas plantas significaban que era "inevitable" que algunas brechas se filtraran a través de la red.