Londres. La oferta de Glencore por la minera Xstrata no es un "acuerdo que debe hacerse" contra viento y marea, dijo este martes el presidente ejecutivo del operador de materias primas, acentuando que no cederá a las exigencias del accionista qatarí por una propuesta mejorada.

El presidente ejecutivo de Glencore, Ivan Glasenberg, expresó su molestia con el fondo soberano Qatar Holding, que ha adoptado una postura inamovible desde que sorprendió al mercado al demandar una mejora de la oferta del operador de materias primas de 2,8 nuevas acciones por cada papel de Xstrata.

Glencore reportó este martes una caída más pequeña que lo que se esperaba en sus utilidades de la primera mitad del año.

Qatar ha acumulado una participación de casi el 12% en Xstrata desde que el acuerdo fue anunciado en febrero, bastante menor que el 34% que ostenta Glencore, pero suficiente para bloquear el acuerdo de adquisición en una votación a realizarse el mes próximo.

"No podemos entender la posición de los qataríes, pidiendo una proporción mayor que 2,8. No vimos nada en los últimos resultados que respalde eso. De hecho, hemos visto lo opuesto", dijo Glasenberg en una entrevista.

"No es un acuerdo que debe hacerse. Es un acuerdo que creemos que tiene sentido", aclaró.

Aunque Glasenberg no llegó a decir tajantemente que no mejorarían la oferta actual, a tres semanas de la votación del 7 de septiembre, señaló que Glencore podría abandonarla y retornar con una nueva propuesta de fusión en uno o dos años.

"Es poco probable que alguien más venga y compre Xstrata, así que sigue dependiendo de nosotros buscarlo en algún momento en el futuro", sostuvo. "No es como un acuerdo que vamos a perder o que se nos va a escapar", continuó.

Glencore, que empezó a cotizar el año pasado precisamente para obtener el poder de concretar acuerdos más ambiciosos, anunció en febrero que haría una oferta por una mayor participación en Xstrata para crear una potencia de la minería y el comercio de materias primas.

Sin embargo, Qatar rompió meses de silencio en junio al exigir una proporción del 3,25 en el intercambio de acciones como condiciones para respaldar el trato.

Ni Glencore ni Qatar, el fondo soberano que compra acciones de Xstrata casi a diario, han mostrado señales de modificar su postura, y aunque varios analistas dicen que es muy pronto para descartar la fusión también señalaron el martes que el riesgo de que fracase ha crecido.

"Nuestro caso base sigue siendo un aumento (de la proporción de intercambio) a 3, pero nuestra convicción sobre eso se está debilitando", admitieron analistas de Jefferies en una nota.

"No queda claro si Glencore está bajando las expectativas del mercado para ablandar a accionistas opositores en Xstrata y a último momento presentar un aumento a 3, o si Glencore está siendo transparente sobre sus verdaderas intenciones y no planea un incremento", agregó.

A las 12:50 GMT, las acciones de Xstrata subían 1,38% a 920 peniques, mientras que las de Glencore subían un 0,21% a 354,5 peniques.

Glencore dijo que sus utilidades para los primeros seis meses del año fueron apoyadas por la resistencia de sus operaciones de mercadeo pese al achicamiento de márgenes, contrarrestando la caída de precios en las materias primas.

Glencore, el mayor operador diversificado de materias primas, dijo que su utilidad neta cayó a US$1.810 millones, frente a US$2.440 millones el año anterior y ligeramente por encima de la previsión de los analistas de US$1.600 millones.

El beneficio operativo del negocio de comercialización de Glencore cayó un 11%, golpeado por las difíciles comparaciones con la solidez del comercio de energía en el mismo período un año atrás, mientras que sus negocios industriales vieron un declive de un 32% en su ganancia operativa.

Las mineras han pasado tiempos difíciles, reportando sus primeros descensos en utilidades desde el 2009, mientras los márgenes se siguen reduciendo con costos cada vez más altos y precios debilitados en materias prima clave.

Hace dos semanas, Xstrata, que produce cobre y carbón térmico, reportó una caída del 31% en sus ganancias del primer semestre, a pesar de reducciones de costos que ayudaron a la minera a afrontar altos sueldos e inflación. También se vio resguardada por contratos de precios altos, derivados de una merma en el precio del carbón.

Sin embargo, la minera realizó una amortización de US$514 millones sobre el valor de su participación de casi el 25% en la problemática minera de platino sudafricana Lonmin.

Por su parte, Glencore está aumentando ganancias a partir de su brazo de materias primas agrícolas y dijo el martes que esperaba beneficios de lo que describió como las condiciones agrícolas en Estados Unidos inéditas desde los años 30, anticipando precios más altos y mejor oportunidades de inversión en la segunda mitad del 2012.