Las minas Bolívar, Porco, Colquiri y San Vicente no serán revertidas, pero el Estado tendrá "control total", para esto se negocia la migración de las actuales modalidades a contratos de riesgo compartido o asociación.

"Ninguna va a ser afectada" con la recuperación, ratificó ayer el ministro de Minería y Metalurgia de Bolivia, José Pimentel, al subrayar que en la nueva relación con las mineras privadas se busca que "el Estado tenga un control total sobre la cadena productiva, sobre el manejo de los libros de contabilidad y la administración, más allá de una supervisión en cuanto a la comercialización".

La suiza Glencore opera en Bolivia a través de su filial Sinchi Wayra, en la mina Bolívar, con contrato de riesgo compartido y en arrendamiento los yacimientos de Porco y Colquiri. En tanto, que la minera canadiense Pan American Silver (PAS) en contrato de riesgo compartido la mina San Vicente.

Estas minas estaban en la mira del gobierno para su "recuperación", pero dependía del pedido de los trabajadores de cada mina para proceder. Pero éstos se oponen, por lo que "una vez expresada esa voluntad", entonces "vamos a continuar con esta situación", dijo el ministro Pimentel, según un reporte de ANF.