Nueva York/Detroit. General Motors, la mayor empresa automovilística estadounidense, inscribió este miércoles una oferta pública inicial de acciones, con lo que avanza en su plan de devolver la ayuda financiera estatal, a poco más de un año de salir de la bancarrota.

General Motors presentó ante el regulador bursátil un documento en que no especificó la cantidad de acciones que planea ofrecer o el rango de precios, pero se espera que sea una de las mayores ofertas públicas de venta de acciones (OPV) de la historia.

La empresa sí dijo que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos será uno de los que venderá acciones.

La OPV, que busca pagar una parte del rescate del fabricante de automóviles financiado por el Gobierno, ha sido bautizada como "Project Dawn" (Proyecto Amanecer), dijo la fuente, quien no quiso que se mencionara su nombre pues ciertos detalles del proceso de la OPV eran confidenciales.

El documento dice que la OPV será por hasta US$100 millones, pero esa cifra no representa el monto que la firma espera recaudar, dijeron personas cercanas a la operación.

Los analistas esperan que la OPV sea una de las mayores de la historia, ya que puede recaudar hasta US$20.000 millones.

La automotriz dijo que planea cotizar las acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York y en la de Toronto. Los analistas esperan que las acciones de GM comiencen a negociarse entre fines de octubre y fines de noviembre de este año, según personas ligadas al asunto.

Una oferta de las acciones a fines de octubre implicaría que la cotización en bolsa comenzaría justo antes de las elecciones legislativas de noviembre.

Funcionarios de Gobierno y ejecutivos de GM repetidamente han negado cualquier vinculación de la operación con las elecciones.

El Gobierno del presidente Barack Obama quiere mostrar el rescate de GM de 50.000 millones de dólares como un éxito financiero, frente al escepticismo de la gente y de la oposición republicana.

Morgan Stanley, JPMorgan, Bank of America Merrill Lynch y Citigroup han sido elegidos por GM como colocadores principales para la IPO.

Antes de su bancarrota de 2009, las acciones de GM cotizaban en la Bolsa de Valores de Nueva York y su regreso es muy esperado, para que el fabricante de automóviles comience a distanciarse de la reestructuración encabezada por el Gobierno y atraiga a inversores privados.

El presidente ejecutivo de GM, Ed Whitacre, quien dejará su puesto a comienzos de septiembre, dijo que el fabricante de automóviles necesita distanciarse de la participación del gobierno y del apodo "Government Motors" para impulsar su reestructuración.

"Yo simplemente creo que el riesgo de una fracaso de la OPV es mayor que el riesgo de ser conocido como Government Motors", dijo Brad Coulter, un especialista en reestructuraciones de O'Keefe & Associates.

Aún se debe determinar la cantidad de acciones que venderán cada uno de los propietarios, incluyendo el Gobierno de Estados Unidos, los gobiernos de Canadá y Ontario y el fondo de salud del sindicato de Trabajadores Automotores Unidos.

Parte para recaudar capital. El Tesoro de Estados Unidos planea vender cerca de un 20 por ciento de las 304 millones de acciones que posee en GM, reduciendo su participación en el principal fabricante de automóviles de Estados Unidos a menos del 50 por ciento, dijo la fuente.

GM no planea vender nuevas acciones ordinarias en la OPV pero sí emitir acciones preferentes que generarían ingresos para la automotriz.  

Esa es una forma menos arriesgada de capital que podría atraer a inversores en dividendos y a fondos.

Si bien la bancarrota eliminó cerca de US$40.000 millones de deuda no garantizada y otras obligaciones de GM, la automotriz aún necesita fondos para reestructurar su unidad europea Opel, que genera pérdidas, y abordar un déficit de pensiones cercano a US$26.000 millones.

GM ha logrado ganancias en dos trimestres consecutivos, tras un drástico recorte de costos y deshacerse de las marcas Pontiac, Saab, Hummer y Saturn.

El Gobierno de Estados Unidos actualmente posee un 61% de GM, tras convertir en capital US$43.000 millones de los US$50.000 millones de financiación que entregó al fabricante de automóviles.