Buenos Aires. El jefe del Gabinete de Ministros de Argentina, Jorge Capitanich, acusó este miércoles a las compañías automotrices de poner en práctica "políticas en contra del gobierno" y de "boicotear" un plan oficial de créditos blandos para estimular la demanda interna.

Las compañías del sector automotor "aumentan precios y cuando hay un plan lo boicotean. Hacen política en contra del gobierno", planteó el funcionario al comparecer ante la prensa en la Casa de Gobierno.

En octubre, último dato disponible, el sector presentó una caída en la producción de 19,5% interanual, reportó la Asociación de Fábricas de Automóviles (ADEFA), para una contracción de 23,7% al comparar el período enero-octubre de 2014 con el de 2013.

En ese marco, la administración de la presidenta Cristina Fernández ha dispuesto planes de estímulo a la demanda, con créditos blandos, a través de un programa denominado Procreauto.

"Las compañías automotrices han boicoteado sistemáticamente esta iniciativa, no han querido encuadrarse en este plan y después se quejan porque no venden", expresó Capitanich luego de ser consultado sobre si en 2015 el programa se repetirá.

Para este año, el sector espera patentar entre 650.000 y 670.000 unidades, frente a las 950.000 del año último.

Según Capitanich, en 2015, a partir de la "recuperación de las exportaciones (principalmente a Brasil) acuerdos entre países y estímulos a la demanda interna, esta cifra tenderá a cumplirse o superarse el año próximo".

El sector se ha visto impactado por la decisión del gobierno de restringir el uso de dólares para importaciones de autopartes.

Tras una negociación con las autoridades del Ministerio de Economía, el gobierno autorizó un cupo de US$100 millones por mes para importaciones para todo el sector.

Sin embargo, las automotrices requieren de unos "US$3.000 millones por año", según declaró días atrás el titular de Fiat Chrysler de Argentina, Cristiano Rattazzi.