Buenos Aires. Una huelga de petroleros en el norte argentino paralizó el viernes una refinería y podría estar afectando la importación de gas desde Bolivia, mientras que en un conflicto salarial en la sureña Patagonia, que frenó la producción de crudo, el gobierno ordenó a las partes a negociar.

En la norteña provincia de Salta, la medida de fuerza comenzó el miércoles, cuando el ingreso de gas desde Bolivia quedó interrumpido durante algunas horas, luego de que el sindicato y la refinadora no lograran llegar a un acuerdo salarial.

"No hubo ningún acuerdo en la reunión del jueves. La medida de fuerza continúa y (la refinería) está totalmente parada", dijo Alberto Romero, secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Salta y Jujuy.

El sindicalista señaló que la planta de la firma Refinor, por la que circula todo el fluido que ingresa al país para ser comprimido, lo está enviando directamente a los gasoductos sin procesar.

"Lo están by-passeando (eludiendo la compresora) y mandan el gas directamente al caño", explicó.

No hubo nadie inmediatamente disponible para hacer comentarios en Refinor, cuyos accionistas son la filial local de la estatal brasileña Petrobras, YPF -filial local de la española Repsol YPF- y la argentina Pluspetrol.

La paralización de una refinería podría afectar el normal abastecimiento de combustible en el país, ya que el sector se encuentra al límite de su capacidad operativa por una alta demanda que no ha sido acompañada por inversiones para expandir la producción.

Argentina consume unos 140 millones de metros cúbicos de gas por día y, según convenios con Bolivia, debería importar unos 7 millones de metros cúbicos diarios desde el país vecino. Pero, según analistas se entregan solamente entre 3,5 millones y 4 millones.

Los trabajadores, que reclaman un incremento salarial, están citados oficialmente en el ministerio de Trabajo para el lunes, pero prevén que la reunión se adelante debido a que este fin de semana hay elecciones para gobernador en Salta.

El sindicato comenzó la medida de fuerza el miércoles pasado, cuando venció una conciliación obligatoria dispuesta por las autoridades.

La refinería operada por Refinor en Salta, Campo Durán, tiene una capacidad para procesar de 4.150 metros cúbicos de crudo por día, según datos oficiales.

En tanto, en la austral provincia de Santa Cruz, que produce 20% del crudo de Argentina, el ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria por 15 días hábiles desde el viernes en la disputa salarial que por noveno día consecutivo afecta la producción de petróleo y gas.

La "conciliación obligatoria" obliga a los trabajadores a suspender temporalmente la medida de fuerza para negociar.

"Hay una medida de fuerza que impide las actividades petroleras del sur, con una afectación económica importante. La conciliación es para que se abra una mesa de negociación y se restablezcan las negociaciones", dijo a Reuters Silvia Squire, directora nacional de relaciones de trabajo del ministerio.

La huelga, que frenó en esa zona la producción de las empresas Repsol-YPF, Occidental Petroleum Corp y Pan American Energy, obligó al Gobierno a restringir temporalmente el gas natural a la industria el fin de semana.

El secretario adjunto del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Santa Cruz, Rubén Retamoso, dijo a Reuters que el sábado someterán a consideración de los trabajadores de Santa Cruz la decisión de acatar o no la conciliación.

"La producción sigue parada (...) está cortada totalmente", afirmó al ser interrogado sobre si tras la orden del ministerio se había reanudado la actividad.

Una fuente de la industria dijo a Reuters esta semana que el cese en la producción de YPF alcanzó los 11.000 metros cúbicos por día, mientras que Occidental estaba perdiendo 6.000 metros cúbicos y Pan American dejó de producir 1.400 metros cúbicos por día.