Buenos Aires. El gobierno argentino ordenó este miércoles al grupo industrial Techint dar marcha atrás a un aumento de precios de productos siderúrgicos para evitar presiones inflacionarias sobre la economía.

La orden está estipulada en la llamada Ley de Abastecimiento que en la víspera también fue aplicada a la filial local de Royal Dutch Shell para anular el aumento de precios de los combutibles de hasta un 3,6% que la petrolera dispuso desde este lunes.

"El precio de comercialización de los productos siderúrgicos deberá ser igual al vigente al día 21 de enero de 2011", dijo en el Boletín Oficial la Secretaría de Comercio Interior.

"Los productos elaborados por la industria siderúrgica han experimentado sostenidos aumentos en sus precios, causando ello un alto impacto en el entramado productivo", según la resolución.

El gobierno de la presidenta Cristina Fernández busca combatir con los controles la escalada de precios, que según estimaciones privadas subieron un 25% el año pasado.

El ministro de Economía, Amado Boudou, declaró a la emisora local Radio Continental que la orden de anular las alzas es porque los valores que Techint y Shell piden no coinciden con los precios acordados el año pasado.

"Acá tenemos Shell, Techint, Multicanal (prestadora del servicio por cable), tres empresas concentradas que intentan hacer un aumento. Esto no es inflación, es aprovechamiento de las empresas para molestar a los consumidores", afirmó Boudou.

"Vamos a llevar los precios a lo que tiene que ser", dijo.

Según la prensa local, el conglomerado industrial argentino Techint, que controla a las siderúrgicas Ternium y Tenaris, aumentó en entre un 3 y 4 por ciento a sus proveedores los precios de la chapa en frío y caliente.

No hubo de inmediato alguien disponible en Techint para comentar la medida.

La Ley de Abastecimiento fue aprobada en la década de 1970 y estipula sanciones a empresas que no suministren un producto en forma normal e incluso dispone penas de prisión para quienes incumplan sus disposiciones.