Canberra. Australia puso fin el viernes a una disputa con las mineras al eliminar su planeado impuesto a las llamadas "súper ganancias", a cambio de un gravamen menor a la renta de las materias primas apoyado por las grandes firmas del sector, lo que allana el camino para una elección anticipada. El acuerdo parece ser positivo para las mineras y el gobierno.

Aunque las mineras pagarán más impuestos, el total será menor que el anteriormente propuesto –1.500 millones de dólares australianos (US$1.267 millones), según estimaciones oficiales- y el gobierno recibirá ingresos extra para cumplir sus promesas electorales.

"Estábamos decididos a tener una porción más justa de la riqueza minera para todos los australianos", dijo la primera ministra Julia Gillard al anunciar el nuevo impuesto basado en las ganancias.

La moneda australiana saltó casi medio centavo de dólar estadounidense al conocerse la noticia, mientras que las acciones de BHP Billiton y Rio Tinto ganaron terreno.

Aunque las mineras pagarán más impuestos, el total será menor que el anteriormente propuesto.

Pero el impuesto aún debe ser aprobado por el próximo parlamento, luego de una elección que se espera en cuestión de meses, con los partidos de oposición prometiendo oponerse al impuesto y a eliminarlo si llegan al poder.

Gillard resucitó la alicaída popularidad del gobierno laborista entre los votantes desde su asunción la semana pasada. Ahora se encamina a una victoria por escaso margen en una elección que podría ser convocada para agosto, de acuerdo al último Reuters Poll Trend.

"El gobierno quiere un nuevo impuesto, la coalición no, es tan simple como eso", dijo Tony Abbott, líder de la coalición Liberal-Nacional, de tendencia conservadora.

"Va a haber que cambiar el gobierno para eliminar el impuesto, para que la prosperidad de Australia sea preservada", agregó.

Mineras reciben acuerdo con satisfacción. Las mineras BHP Billiton, Rio Tinto y Xstrata recibieron con satisfacción el nuevo impuesto, pero no todas estaban contentas, y algunas dijeron que el acuerdo aún amenaza el sector local de materias primas y la inversión extranjera.

"Nuevos impuestos de cualquier escala no ayudarán a crear trabajos o a estimular la inversión extranjera en el sector de materias primas en Australia. Aún tenemos un problema de riesgo soberano", dijo el magnate minero Clive Palmer.

El nuevo impuesto a la renta de los Recursos Minerales se aplicará sólo para los proyectos de mineral de hierro y carbón, mientras que el tributo a las utilidades petroleras que actualmente rige para la producción en alta mar será extendido a la que se realiza en tierra, dijo Gillard.

El impuesto gravará con un 30% a las materias primas mencionadas, por debajo de la propuesta original del 40%, y el mínimo no imponible será mayor y estará ligado a la tasa de los bonos a 10 años de Australia más un 7%. El gravamen para el petróleo seguirá en un 40% y la medida entraría en rigor el 1 de julio del 2012.

El carbón y el mineral de hierro son las dos primeras exportaciones australianas, y el año pasado representaron más de un cuarto de los 250.000 millones de dólares australianos (US$211.000 millones) en ingresos por exportaciones.

Esa porción aumentaría este año por un alza de los precios de las materias primas y de los volúmenes también.

La propuesta anterior del impuesto había puesto bajo amenaza a más de US$20.000 millones en inversiones, según datos de las mineras, pero ningún gran proyecto había sido descartado e incluso muchos habían avanzado desde que se reveló la iniciativa el 2 de mayo.

Poco después del anuncio oficial, Xtrata dijo que retomaba su exploración de cobre en la mina Ernest Henry en Queensland, que demanda una inversión de 600 millones de dólares australianos (US$508 millones).

"Creo que el gobierno australiano se acaba de ganar unas elecciones gracias a esto", dijo Chris Weston, operador institucional de IG Markets. "No puedes tener al gobierno en guerra con su mayor industria, que es lo que estaba ocurriendo", agregó.

Las mineras hasta hace poco habían pagado una campaña publicitaria multimillonaria contra el impuesto. Ahora se comprometieron a trabajar constructivamente con el gobierno para mantener competitiva a la industria.

"Las compañías están de acuerdo en que la propuesta presentada por el gobierno representa un progreso muy significativo hacia un régimen impositivo a los minerales que satisface los principios fundamentales de la industria", dijeron en un comunicado conjunto BHP, Rio Tinto y Xstrata.

Pero el nuevo impuesto molestó a algunas pequeñas productoras de hierro, que deseaban reintegros por los millones de dólares que gastan anualmente en exploración.

"Sentimos que fuimos engañados durante este proceso", dijo el presidente ejecutivo de Fortescue Metals Group, Andrew Forrest.