Canberra. El primer ministro australiano Kevin Rudd negó el viernes las versiones de un acuerdo rápido con las mineras por su controvertido impuesto minero, mientras la minera global BHP Billiton rechazaba un supuesto compromiso afectando al principal sector de exportación del país.

Las mineras globales ya han suspendido inversiones nuevas en recursos en Australia por más de US$20.000 millones debido al impuesto, que debería aplicarse en el 2012, y Rudd está perdiendo el apoyo de los votantes por el gravamen antes de unas elecciones previstas en octubre.

"Tendremos semanas, probablemente meses de consultas aún con las principales compañías mineras", dijo Rudd a la televisión local, respondiendo a informaciones de medios que decían que habría un compromiso cerca.

Hay amplias especulaciones de que Canberra suavizará su planeado impuesto de 40% sobre las utilidades mineras, modificándolo en línea con un impuesto ya existente para la industria de hidrocarburos costas afuera.

El presidente de BHP Billiton Jac Nasser rechazó tal iniciativa. "Mientras escribo esto, hay especulaciones de que (el Impuesto a la Renta de los Recursos del Petróleo) es una solución. No lo es", dijo en una carta a los accionistas divulgada al mercado australiano.

Las mineras globales ya han suspendido inversiones nuevas en recursos en Australia por más de US$20.000 millones.

El presidente ejecutivo de BHP Marius Kloppers, quien mantuvo conversaciones con Rudd esta semana, dijo a un diario de Sidney que él no podía ver un final a la disputa por el impuesto a las ganancias extraordinarias.

"Siempre mantengo esperanzas de que prevalezca el sentido común. Esta vez no he visto todavía un camino sobre cómo prevalecerá el sentido común, pero mantengo las esperanzas", dijo Kloppers.

El gobierno defiende el impuesto, diciendo que no frenará las inversiones, como dicen las mineras, y que dará a los trabajadores australianos una participación más justa en los retornos del auge del sector de los recursos naturales.

UBS Economics dijo que el gobierno y las mineras tenían tiempo para alcanzar un compromiso antes de que el impuesto impacte en la inversión.

UBS sondeó casi 200 proyectos mineros y no mineros y halló que había suficientes proyectos en construcción o comprometidos, como para que la inversión continuara aumentando por un año o más.

"Sin un flujo de nuevos proyectos que se estén comprometiendo, la debilidad o un agujero en el ciclo de gasto de capital llegaría entre mediados y fines del 2011", dijo el economista jefe de UBS Scott Haslem.

"Por eso tenemos un poco de tiempo para lograr una solución y recuperar la claridad en el panorama de la inversión minera", agregó.