En el marco de las políticas del sector eléctrico inmerso en el Plan Nacional de Desarrollo para Vivir Bien con Dignidad, el Poder Ejecutivo incentiva al menos cinco programas en diferentes zonas del país, para llevar energía a la población boliviana que aún no accede a este recurso.

En planes de generación, según la rendición de cuentas que realizó el Viceministerio de Electricidad y Energías Alternativas el martes 21 de diciembre, hay proyectos hidroeléctricos a ser instalados como Misicuni 1 (de 80 megavatios, MW), San José (126,9 MW), Miguillas (250 MW), Tahuamanu (6 MW) y Misicuni 2 (40 MW).

En termoeléctricas, existen estudios para la ejecución del Ciclo Combinado entre Ríos (50 MW), la Termoeléctrica del Sur (120 MW), Termoeléctrica de Chuquisaca (120 MW), el Ciclo Combinado de Bulo Bulo (50 MW), el Ciclo Combinado Carrasco (60 MW) y el de Guaracachi (82 MW).

Por último, se estudia el proyecto para la generación de energía eólica en La Paz, con capacidad para generar 50 MW y la termoeléctrica Laguna Colorada (Potosí) de 100 MW que lo financia el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Por otro lado, el viceministerio tiene el proyecto Infraestructura Descentralizada para la Transformación Rural (IDTR), que viene siendo apoyado económicamente por el Banco Mundial y que este año ha instalado 9.255 sistemas fotovoltaicos. Para el 2011 se sumarán otros 16.255.

Además, cuenta con programas de densificación de redes y cocinas mejoradas Malena, entre otros, que beneficiarán a 20 mil familias.

Para el cambio de matriz energética incorporando energías renovables, existe el programa de Energías Renovables KfW, dedicado a la implementación de microcentrales hidroeléctricas (MCH’s) para proveer de energía a poblaciones y comunidades alejadas del Sistema Interconectado Nacional (SIN).

En este marco, está el Proyecto Kanamarca, que tiene un avance del 47% en la ejecución de obras civiles y eléctricas para beneficiar a 70 familias; el Proyecto Totorapampa tiene un avance del 50% en la ejecución de la obra para beneficiar a 942 familias; el proyecto Santa Anita tiene un avance de más del 30% en la elaboración del estudio para diseño final, obra que beneficiará a 525 familias. Por último, el proyecto Río Blanco, que está en etapa de estudio a diseño final para 220 familias beneficiarias.

Con el objetivo de incrementar la cobertura del servicio eléctrico en el área rural con sistemas fotovoltaicos (proyecto Gpoba), el 2010 se adjudicaron 7.067 sistemas y 1.657 lámparas portátiles Pico PV.

Por último, el programa Euro Solar que promueve el uso de energías renovables en el área rural, ha instalado 59 telecentros comunitarios con paneles fotovoltaicos, un aerogenerador para la producción de energía, entre otros.

Políticas del sector energético. Entre las políticas del Ministerio de Hidrocarburos y Energía está la expansión de la generación, transmisión y distribución de electricidad; la universalización de la matriz energética incorporando energías renovables; consolidar la participación del Estado en la actividad productiva, y la exportación de los excedentes.

Experiencia para ejecutar proyectos. Según el especialista en economía ecológica, Miguel Fernández, Bolivia tiene suficiente capacidad para instalar energía renovable en el área rural, alternativa que además incidiría en el desarrollo de las familias que viven en esas áreas.

Dijo que el país “cuenta con experiencia y tecnología para la ejecución de proyectos”, lo que considera una ventaja en relación a otros países “donde no existe ninguna experiencia similar”.

Además de las obras realizadas por el Estado, puso como ejemplo la puesta en marcha de 10.000 sistemas solares en los últimos cuatro años y la futura instalación de otros 8 mil sistemas. En términos de microcentrales hidroeléctricas, la Universidad Mayor de San Andrés, a través del Instituto de Hidráulica e Hidrología, ha instalado 60 microcentrales en comunidades aisladas que están funcionando desde hace ya 15 años.

“También hay capacidad instalada tras de aerogeneradores y sistemas termosolares. Ya tenemos el ‘know how’ (conocimiento) y sólo es multiplicar la experiencia”, señaló Fernández a La Razón.

Por otro lado, mencionó que Bolivia exporta aparatos electrónicos para sistemas fotovoltaicos a Sudamérica, Centroamérica y México, por lo que la tecnología no sería un obstáculo. “Tenemos un alto nivel tecnológico que es recomendado incluso por el Banco Mundial, las Naciones Unidas, agencias internacionales y laboratorios internacionales”, afirmó el experto.

Nombró a la empresa Phocos Latinoamérica de Cochabamba, una subsidiara alemana, que copa todo el mercado sudamericano. Otra empresa es Batebol, que fabrica baterías en Santa Cruz (batería Toyo Solar) estrictamente diseñada para sistemas solares.