Así lo informó el viceministro de Electricidad y Energías Alternativas, Roberto Peredo, en declaraciones a la red Unitel. Actualmente, el Estado subsidia las tarifas de energía eléctrica a través de la reducción del precio de los combustibles utilizados en la generación y con parte de las utilidades de las empresas productoras.

“Ese necesario sincerar los precios en la cadena productiva del sector eléctrico (producción, transporte y distribución), aunque esto no implica aumentar las tarifas a la gente más pobre. Esto lo podemos hacer con subsidios cruzados y otras medidas que estarán plasmadas en la nueva Ley de Electricidad”, sostuvo.

La tarifa Dignidad (instaurada el 2006 y vigente hasta el 2014) otorga un descuento del 25% en las facturas de personas cuyo consumo mensual de energía eléctrica sea menor a 70 kilovatios (kW) en el área urbana y a 30 kW en el área rural. Según el Gobierno, esta medida beneficia sobre todo a los hogares de bajos ingresos, permitiéndoles ahorrar recursos a la hora de pagar su factura.

“La modificación de tarifas se puede aplicar en sectores que no se vean tan afectados como lo serían las poblaciones del área rural, donde una subida de hasta 10 centavos ya les afectaría”, manifestó Peredo.

Una de las alternativas, precisó, está en el sector industrial, que es el que tiene “las tarifas más reducidas del país, incluso más bajas que las tarifas residenciales. Con ellos trabajaremos en cómo pueden contribuir a la subvención”, dijo.

El vicepresidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Mario Yaffar, evitó emitir alguna declaración al respecto hasta no contar con información oficial sobre el tema.

Causas. El 11 de agosto, el viceministro de Desarrollo Energético, Franklin Molina, reveló que la subvención a las tarifas de electricidad representa un obstáculo para la implementación de proyectos de generación hidroeléctrica que puedan incrementar la oferta de energía en el mercado, por lo que se trabaja en la modificación de la estructura tarifaria. Otro de los problemas para ampliar la oferta de energía es la obtención de financiamiento.

“La nueva Ley (de Electricidad) permitirá la inclusión del capital privado en la generación de energía, porque el Estado boliviano no tiene los suficientes recursos para invertir en los grandes proyectos programados”, anunció Peredo.

Asimismo, agregó el funcionario, la futura norma potenciará a la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) con medidas como el mejoramiento de sueldos para sus técnicos y profesionales. “Un ingeniero eléctrico que trabaja en Guaracachi o Corani gana más de Bs 20.000, mientras que uno de ENDE gana entre Bs 8.000 y 12.000”, añadió.

Ganancias y distribución. El nivel de utilidades que genera la distribución de la energía eléctrica en el país “es adecuado”, dijo el representante de las distribuidoras, Mario Rojas. Por cada factura de Bs 100, retienen hasta Bs 30.