A la fecha, el gobierno vendió 180.000 bolsas del cemento peruano Yura en La Paz, Oruro, Santa Cruz y Beni. La cifra representa 765 toneladas, 25,5% del primer lote que se importó (3.000 toneladas).

Así lo informó a La Razón la agencia gubernamental Insumos Bolivia, encargada de distribuir el producto. Frente a la escasez del mismo, el Ejecutivo dispuso la compra de hasta 10 mil toneladas, que se adquirirán en función de la demanda.

La Paz es la única ciudad en la que la venta es directa. Desde Insumos Bolivia se indicó que el mercado paceño adquirió 8.000 bolsas y que las 10.000 restantes se enviaron al interior. La bolsa de 42,5 kilos cuesta 42,50 bolivianos.

Según la agencia, la venta de cemento fuera de La Paz se realiza sólo a requerimiento del rubro constructor. El costo del transporte es asumido por el comprador y oscila entre 6 y 7 bolivianos, en el caso de Santa Cruz. Ello significa que el cemento, puesto en el mercado cruceño, cuesta entre 48,50 y 49,50 bolivianos. El precio adicional varía según la distancia.

La mayor adquisición fue de 1.500 bolsas y la hizo una firma a cargo de construir un multifamiliar en la capital cruceña. Insumos Bolivia señaló que actualmente procesa pedidos para abastecer con cemento programas estatales de infraestructura. Parte de ellos se de-sarrollan en Pando, que requiere más de 4.000 toneladas.