Sao Paulo. El gobierno de Brasil incentivará la fabricación de automóviles híbridos y eléctricos y sostener con crecimiento económico la producción de vehículos en el país, anunció hoy el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Mauro Borges, al inaugurar el 28º Salón del Automóvil de Sao Paulo.

El inicio de la mayor feria automotriz de América Latina estuvo marcada por una protesta de un activista de Greenpeace que irrumpió en la muestra y exhibió una bandera con la inscripción "Basta de engaños. ¡Carros eficientes ya!".

El asunto sobre la movilidad urbana en Brasil y la producción de vehículos fue un tema abordado por las autoridades y los dirigentes del sector automotor, teniendo en cuenta que el alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, ha emprendido una verdadera cruzada por ciclovías y corredores exclusivos de autobuses.

Considerada entre las mejores cinco ferias de automóviles del mundo, la de Sao Paulo comenzó, también, con la promesa dada por el ministro Borges de que habrá un reinicio del crecimiento económico en 2015, cuando se iniciará el segundo Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, reelegida el domingo pasado.

"Todos los grandes 'players' de la industria automotriz fabrican en Brasil", destacó Borges, que en sintonía con el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos (Anfavea), Luiz Moan, alabó la acción para generar contenido nacional del plan oficial Innovar Auto lanzado por Rousseff en 2011.

Según Borges, Brasil, que es el quinto mercado consumidor y el séptimo productor de vehículos a nivel global, debe trazar dos objetivos para la fabricación de automóviles: la seguridad y la eficiencia energética.

"Tenemos que trabajar para estimular la cadena tecnológica. El Gobierno de la presidenta Dilma trabajará para incentivar el automóvil híbrido-eléctrico", anunció.

En ese sentido, Borges afirmó que luego de un 2014 considerado malo para la industria automotriz, Brasil en 2015 realizará "algunos ajustes en el área económica" y retomará su "crecimiento sólido", "algo fundamental para la fabricación de vehículos".

El presidente de Anfavea, por su parte, destacó que la producción automotriz con sus cadenas productivas contribuye con el 15% de la economía del país.

Haddad, en tanto, destacó que Sao Paulo es el principal centro receptor de turistas de Brasil y en 2017 lo será de América Latina pero, para sorpresa de todos, declaró que comparte el "clamor" del activista de Greenpeace que subió al escenario y después de cinco minutos fue retirado por los guardias de seguridad.

"Es una protesta ampliamente justificada", dijo el alcalde, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), quien aclaró a los fabricantes que no existe disputa entre "el partido de la industria del automóvil y el partido del transporte público".

Para Haddad, exministro de Educación, no existe contradicción entre su gestión y la de su líder político, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien en sus dos mandatos (2003-2011) fomentó la producción de automóviles en el país.

"No hay contradicción en haber participado del Gobierno con la mayor producción de automóviles de la historia. El carro debe tener un uso racional, debemos combinarlo con metro, tren, autobús, caminatas y bicicletas", afirmó.

El alcalde adelantó también que el uso del centro municipal de exposiciones Anhembi, el mayor de Latinoamérica y donde se realiza la muestra, pasará por cambios, con el ingreso de socios privados, en el marco de su política de recuperación de espacios públicos.

A su turno, el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, destacó la política de reducción impositiva para la producción de etanol destinado al combustible como forma de contribuir con una matriz energética más eficiente.

El Salón del Automóvil de Sao Paulo inició hoy la apertura al público hasta el 9 de noviembre y debe tener una afluencia de público de 800.000 personas.

Unos 500 vehículos de 84 expositores de 11 países están a disposición del público en una feria que termina el mismo día de otra atracción turística para los amantes de los motores, el Gran Premio de Brasil de Fórmula Uno, en el circuito de Interlagos.