El gobierno brasileño calcula que las posibilidades de que haya un racionamiento energético en el país debido al bajo nivel de las represas en buena parte del territorio es de entre el 2% y el 3%, informaron hoy fuentes oficiales.

El presidente ejecutivo de la Asociación Brasileña de Grandes Consumidores Industriales de Energía y Consumidores Libres (Abrace), Paulo Pedrosa, hizo el anuncio al participar en una reunión del gobierno con asociaciones del sector eléctrico para debatir el problema.

Representantes de 15 asociaciones entregaron una carta al ministro de Minas y Energía, Edison Lobao, en la que tildaban de "delicada" la situación de las principales hidroeléctricas del país, cuyas represas están en su nivel más bajo desde 2001, debido a la falta de lluvias, principalmente en las regiones sur, sureste y centro de Brasil, las más industrializadas.

La falta de agua en los pantanos elevó el temor a un racionamiento, aunque el gobierno consideró esta posibilidad en un escaso 2% ó 3%, por debajo del 5% con el que trabaja siempre el Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS).

"El gobierno nos pasó un escenario bastante más positivo para el sector eléctrico del que viene siendo informado en los últimos tiempos", dijo Pedrosa, y añadió que el Ejecutivo que preside Dilma Rousseff prevé que las lluvias se intensificarán en las próximas semanas, lo que permitirá la recuperación del nivel de los principales embalses para garantizar el abastecimiento de energía este año.