Santiago. El gobierno chileno presentó al Congreso la noche del miércoles una indicación a un proyecto para ampliar el plazo de aplicación de un impuesto a la minería, lo que permitiría recaudar US$1.000 millones desde los US$700 millones anunciados originalmente.

Con el cambio al royalty minero, el gobierno de derecha de Sebastián Piñera busca destrabar el rechazo inicial del proyecto en un Senado dominado por la oposición.

El plazo de la regalía que pasaría de dos a tres años sería acompañado por impuesto que partiría en un piso de 4,0% y no de 3,5% como se propuso previamente.

Las mayores mineras que operan en Chile gozan actualmente de acuerdos invariabilidad tributaria.

Los recursos obtenidos por esta regalías a la minería se destinarán a financiar la reconstrucción del centro y sur del país tras un devastador terremoto de fines de febrero.

Chile es el mayor productor mundial de cobre.

La votación de las indicaciones, que incluye además la repartición de un tercio de los recursos en las regiones mineras, se realizará el jueves, luego de que su discusión en una comisión parlamenteria se suspendió el miércoles tras el rechazo informal de la oposición.

"El presidente ha presentado una indicación en que se sube a US$1.000 millones el dinero recaudado por el royalty y aún así la Concertación (bloque de oposición) va a rechazar y no se va a recaudar ni un peso de las mineras a favor de los damnificados", dijo la senadora oficialista Evelyn Matthei.

Tras el terremoto, que dejó pérdidas por unos US$30.000 millones, se elaboró un plan gubernamental de reconstrucción que contempla además de las regalías, la venta de activos, emisión de bonos, el uso de ahorros en el exterior y la aplicación de impuestos.

Las mayores mineras que operan en Chile gozan actualmente de acuerdos invariabilidad tributaria, por lo que adoptar la nueva fórmula tendría carácter voluntario.

Si la comisión parlamentaria rechaza el jueves la iniciativa, el cambio al royalty minero finalmente se desecharía, lo que obligaría al gobierno a usar otras fuentes de financiamiento, como el uso de ahorros en el exterior, lo que afectaría al tipo de cambio y las exportaciones chilenas.