Santiago. Con el fin de introducir competencia en el mercado eléctrico chileno y de paso abaratar costos para los consumidores, el gobierno de Sebastián Piñera baraja la incorporación de un sistema similar al multicarrier que operaba en la telefonía de larga distancia.

Según detalla el diario La Tercera, la iniciativa implica que distintos clientes particulares -agrupados en edificios, condominios o barrios- y también industriales puedan elegir a quien comprar electricidad.

En la actualidad la distribución eléctrica chilena opera con el formato de monopolio en que cada distribuidora tienen un área específica donde entregar su servicio.

Con la iniciativa se terminaría con el monopolio y de paso se abriría la posibilidad similar a lo vivido en los 90 cuando se autorizó que distintas compañías ofrecieran libremente el sistema de llamado larga distancia y fuera el consumidor quien decidiera cuál utilizar.

El nuevo marco legal, que se encuentra en esta de debate, podría ver la luz en 2012 cuando se realice un nuevo proceso de fijación tarifaria para este sector que se modifica cada cuatro años.

La incorporación de este nuevo sistema permitiría -a juicio de expertos- reducir las tarifas para el cliente debido a un incremento real de competencia, no como hoy en que sencillamente se aplica un mismo valor.