El Gobierno enviará un decreto para terminar con el “cuasimonopolio” de colados y picados para guaguas advertido por la Fiscalía Nacional Económica (FNE), el cual hoy está en manos de Nestle -con un 95% de la industria- gracias a una normativa de hace más de 20 años.

El Artículo 502 del Reglamento Sanitario de Alimentos (RSA), informó Emol, establece condiciones nutricionales que no son acordes a la realidad, puesto que apuntan a una situación de desnutrición de hace más de 50 años.

Obedeciendo a esa norma, estos productos poseen un alto índice calórico, lo que contradice con las preocupaciones por las tasas de obesidad e impide el ingreso de productos extranjeros.

Tras su análisis al mercado, la FNE estableció que “las exigencias del Reglamento Sanitario respecto a los colados y picados se han transformado en barreras de entrada para nuevos competidoresinteresados en ingresar al mercado de los alimentos infantiles en Chile”.

“Esta situación bloquea el ingreso de actores extranjeros, que no ven rentable modificar las recetas que utilizan en otros países para abordar un mercado pequeño como el local”, detallaron.

“…ha propiciado que en el segmento de colados y picados salados y dulces, Nestlé se haya posicionado como un actor cuasimonopólico”, concluyó la entidad.

Es por ello que el presidente Sebastián Piñera anunció el lunes que modificarán el decreto, puesto que “no hay nada mejor para los chilenos que tener mercados competitivos”.

Gobierno trabaja. Tras estas advertencias, la Oficina de Productividad y Emprendimiento Nacional (OPEN) inició trabajos junto al Ministerio de Salud para actualizar la norma.

Andrés Osorio, jefe de la oficina, sostuvo al medio que “cuando uno compara el Codex Alimentarium, la regulación de EE.UU. y la norma europea, se ve que en éstas no tienen restricciones para calorías, proteínas y fibras, y en Chile sí”.

Junto con ello, manifestó que en otros mercados hay productos similares a mitad de precio respecto de los nacionales.

Además de señalar que el proceso está en su recta final, afirmó que “va en línea con el abrir los mercados para los consumidores, para que enfrenten precios más bajos (…) y para que la regulación chilena de la alimentación infantil sea similar a la del resto del mundo. Queremos niños chilenos más sanos y familias que gasten menos en la alimentación de sus niños”.