Santiago. En una decisión que podría generar algunas controversias con sectores ambientalistas, el ministerio de Energía envió a tramitación un proyecto de ley que pretende agilizar la tramitación de de concesiones eléctricas para instalar líneas de transmisión de energía, según informó este martes El Mercurio.

Citando estimaciones de la empresa Transelec, actualmente la tramitación de una iniciativa tarda cerca de cuatro años, entre otros factores porque este tipo de proyectos suele enfrentarse a normas como la ley de protección del bosque nativo, ya que la flora es abundante en la zona centro y sur del país, que es donde se emplazan las centrales hidroeléctricas.

Para zanjar esto el ministerio plantea en su proyecto de ley enviado al Congreso que cuando la empresa deba talar árboles nativos, exóticos o en peligro de extinción plantee en paralelo que la inversión tiene “interés nacional” –como ha declarado Chile a la iniciativas energéticas- y que tramite su derecho de concesión, situaciones que hoy se hacen en momentos separados, dilatando las aprobaciones.

Además, el proyecto de ley pretende acortar los plazos de las diferentes instancias revisoras y crea un mecanismo de discusión al estilo del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia) que impera hace casi dos décadas para los proyectos que se prevé afectarán el entorno.

Asimismo, pondría en marcha la existencia de comisiones tasadoras para que en un plazo máximo fijen valores “justos” por el cobro de instalar las torres y permitir el paso del trazado eléctrico.

“De un tiempo a esta parte se ha podido constatar que el trámite concesional presenta una serie de problemas que lo entraban innecesariamente, retrasando de esta forma la entrega de concesiones, y, por ende, el desarrollo más adecuado de los proyectos eléctricos”, explicó el ministerio en el mensaje que acompaña el proyecto enviado al Congreso, según citó El Mercurio.

El ingreso a trámite de esta ley coincide con la discusión social que ha desatado en Chile la solicitud para construir una mega central hidroelétrica en el sur del país, proyecto llamado Hidroaysén.

Endesa y Colbún proyectan construir un complejo de US$ 3.200 millones para generar 2.750 MW al Sistema Interconectado Central (SIC).

Los detractores no sólo reclaman por la intervención que se hará de los ríos más caudalosos de Chile, Baker y Pascua, sino también porque el trazado eléctrico de la energía que se generará a partir de ellos pasará por cerca de la mitad del territorio nacional.