Bogotá. Debido a que buena parte de los restaurantes que operan en Colombia lo hacen en la informalidad, el gobierno de ese país espera incluir su encauzamiento hacia la formalidad empresarial, como una de las metas que hagan parte de la Política Gastronómica del País, que se teje esta semana, en Bogotá, entre los sectores público y privado.

Esta es una de las aspiraciones manifestadas por el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz-Granados, durante la instalación del Primer Foro de Gastronomía Colombiana, que se realiza este miércoles y jueves en el Hotel AR Salitre.

Según el ministro, en la actualidad más de 50.000 restaurantes en Colombia funcionan en la informalidad, mientras que otros 10. 000, aun siendo formales, tienen camino por recorrer para mejorar en este sentido. De ahí que la tarea sea la de ayudar a los empresarios a conocer las bondades de formalizarse y a que utilicen las herramientas que el Gobierno ha puesto al servicio para facilitarles la tarea.

El ministro se refirió al aprovechamiento que pueden hacer los empresarios de los restaurantes de la Ley de Formalización y Primer Empleo, ya en vigencia, la cual, dijo, les allana el camino para dejar la informalidad y abrirse a nuevas posibilidades de crecimiento y de generación de empleo.

El ministro se refirió al aprovechamiento que pueden hacer los empresarios de los restaurantes de la Ley de Formalización y Primer Empleo, ya en vigencia, la cual, dijo, les allana el camino para dejar la informalidad y abrirse a nuevas posibilidades de crecimiento y de generación de empleo.

“Nos interesa comenzar a hacer un trabajo de apoyo con incentivos, en donde todas las instituciones que, de una u otra forma tengamos que ver con la actividad empresarial estemos presentes”, dijo el ministro.

Explicó, además, que “en el caso específico de los restaurantes, se busca que puedan mejorar en la capacitación de su recurso humano, labor en la cual es posible contar con el Servicio Nacional de Aprendizaje –SENA-, que tengan acceso a créditos en condiciones mucho más blandas para que crezcan; y que reciban apoyo en programas específicos de desarrollo”.

Además de este reto, el ministerio de Comercio, Industria y Turismo busca convertir a la gastronomía colombiana en un activo diferenciador del turismo.
De ahí que, en la jornada de hoy, en el marco del Foro, se le haya dado a conocer a los participantes el resultado de Estudio “Gastronomía Colombiana como Factor Potencial del Turismo”, contratado por el Ministerio, a través del Fondo de Promoción Turística.

Las conclusiones de dicho estudio, sumadas a las que salgan de las discusiones que se realicen en cinco mesas de trabajo, en las cuales estarán los actores de la gastronomía colombiana, servirán como hoja de ruta para trazar esa Política Gastronómica que necesita el país.

El estudio. Según el ministro, son muchos los retos que se plantean a partir de las conclusiones del Estudio sobre gastronomía realizado; de ahí la importancia de tomar la experiencia internacional de países que han logrado posicionarse como destinos gastronómicos. Tal es el caso del Perú, España, Italia y México.

El estudio analizó el país por regiones, identificó las potencialidades de cada una de ellas, recogió testimonios tanto de extranjeros que estaban de visita por Colombia y que tuvieron la oportunidad de disfrutar de la comida colombiana, como de expertos que pudieron aportar sus opiniones sobre hacia donde se debe caminar para lograr el objetivo.

Una de las mayores fortalezas detectadas está en los pasabocas típicos de cada región, que son tomados, en muchos casos, por los visitantes extranjeros como “plato fuerte”, por el gusto que les produce.

Según el estudio, lo que más recuerda un extranjero son los llamados “amasijos”, tales como pandebonos o buñuelos, entre otros.

En este y en muchos otros aspectos hay valores por rescatar, pero también retos para cuyo cumplimiento se requiere del concurso de los sectores público y privado.