El atraso en la infraestructura de transporte y la mala calidad de las vías hicieron que el hoy dueño de Avianca, Germán Efromóvich, desistiera de su proyecto petrolero de Rubiales, en Puerto Gaitán (Meta), campo que hoy lidera la producción petrolera de crudos pesados en Colombia.

En ese entonces Efromóvich señaló que el país sería competitivo hasta que se dote de infraestructura —como oleoductos, gasoductos, carreteras y puertos— que facilite el transporte de petróleo ante el crecimiento de su producción, que finalmente alcanzó la meta del millón de barriles y que el Gobierno trabaja con la industria para mantenerlo.

Hace dos semanas el Ministerio de Minas y Energía y Pacific Infraestructure suscribieron una concesión para construir el oleoducto Olecar, una línea de 128 kilómetros entre Coveñas y Cartagena, en el que se invertirán US$380 millones.

El viceministro de Energía, Orlando Cabrales Segovia, quien lidera el sector energético en el Ministerio, señaló que este proyecto, que ya tiene licencia ambiental, permitirá adicionar 300 mil barriles diarios de crudo a los 1,2 millones que se transportan diariamente por la red de oleoductos del país. Por estos tubos también se transporta nafta, para diluir el crudo pesado de los Llanos Orientales y el Magdalena Medio.

Cabrales explicó, además, que el proyecto conectará a Coveñas (Sucre) y Puerto Bahía en Barú, jurisdicción de Cartagena, y contará con un ramal de conexión a la Refinería de Cartagena (Reficar), Mamonal-Cartagena, el cual tendrá una capacidad para 100 mil barriles día.

Asimismo, indicó que en una primera fase Olecar tendrá una capacidad de 170 mil barriles diarios, para luego ampliarse a 300 mil.

Por su parte, el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), Alejandro Martínez, calificó como importante este anuncio, ya que se eliminan los cuellos de botella que se presentan en el transporte de crudo por carretera y se contribuye en la disminución del impacto ambiental.

“Además, hay ahorros sustanciales, ya que mientras que transportar un barril de petróleo por oleoducto vale US$8, por carretera se incrementa a US$24 o US$26 por barril, explicó.

El gerente del oleoducto Olecar, Jorge Alberto Gómez, señaló que el desarrollo de la ingeniería de detalle fue elaborado por la firma Tipiel y que de acuerdo con los cronogramas la obra se iniciaría en el segundo semestre del año.

De otro lado, el viceministro de Energía señaló que están prestos a expedir un reglamento de transporte y un nuevo régimen de tarifas, con el fin de darle más transparencia al acceso a los oleoductos más pequeños.
Además recalcó que el Gobierno trabaja en el estímulo para la construcción de oleoductos en el país.

En este sentido, Camilo Marulanda, presidente de Cenit, empresa estatal de transporte y logística de hidrocarburos, señaló que las inversiones proyectadas en ampliación de oleoductos está tasada en US$1.539 millones, esto sin incluir el oleoducto de Olecar.

Entre los proyectos claves está la expansión de Ocensa, con 170 mil barriles diarios adicionales; San Fernando-Monterrey para llevar crudos pesados de los Llanos Orientales a la Costa Caribe, y Pozos-Galán para ampliar la capacidad existente de importación de diluyentes.

El proyecto de Cenit es transportar 1.450.000 barriles diarios en 2015.