Buenos Aires. El gobierno de Argentina dijo este jueves que revocó la autorización para que Fibertel, una empresa del gigante multimedia Grupo Clarín, entregue servicios de internet y datos, e indicó que los usuarios tendrán 90 días para cambiar de proveedor.

"No puede hacerlo más. Queda desautorizada a prestar servicios", dijo en conferencia de prensa el ministro de Planificación Federal de Argentina, Julio De Vido, en lo que puede significar un duro golpe para Clarín, con el que el gobierno está agriamente enfrentado.

El Grupo Clarín, a través de una nota publicada en el sitio de internet www.clarin.com, calificó la decisión oficial como una "embestida" del gobierno contra la compañía, cuyos medios de comunicación son duros críticos de las políticas de la presidenta Cristina Fernández.

La medida afectará a más de un millón de usuarios de los servicios de internet, de acuerdo a datos de la empresa.

"La nueva carga del gobierno contra Clarín afecta a cientos de miles de usuarios de internet en todo el país", dijo Clarín en la nota.

Resolución. La resolución de la secretaría de Comunicaciones de Argentina, divulgada este jueves por De Vido, indicó que Fibertel incumplió el reglamento general de licencias debido a que decidió su propia disolución tras ser absorbida por Cablevisión, otra empresa de Clarín.

Días atrás, el mismo organismo había ordenado a Cablevisión "abstenerse" de "contratar nuevos usuarios o modificar los servicios" de internet que estaba brindando.

En respuesta a esa orden, la compañía calificó la medida como "claramente abusiva y enmarcada en el plan de trabas y hostigamiento administrativo del gobierno" contra el Grupo Clarín.

Según información de la propia compañía, Fibertel es el líder en el mercado de acceso a internet de alta velocidad en Argentina, con más de un millón de clientes, residenciales y corporativos, en 45 ciudades de Argentina.

De Vido dijo que la empresa usa una licencia para brindar sus servicios que caducó, y que por lo tanto "está siendo utilizada en forma ilegal".