La Paz. Bolivia tomó este sábado el control de buena parte de la capacidad de generación de electricidad del país con la estatización de cuatro empresas, dos de ellas filiales de grupos europeos, en un nuevo plan socialista del presidente Evo Morales.

Con un decreto, el mandatario nacionalizó Guaracachi -la generadora de electricidad más grande del país en la que la británica Rurelec PLC posee la mitad del paquete accionario- y Corani, controlada en 50% por la francesa GDF Suez.

Las firmas locales estatizadas son Valle Hermoso, del holding empresarial boliviano Panamerican Investments y la distribuidora Empresa de Luz y Fuerza Eléctrica de Cochabamba (ELFEC), propiedad de un grupo de trabajadores y ejecutivos bolivianos.

"Nuevamente un primero de mayo como siempre recuperando nuestras empresas privatizadas durante 20 años de gobiernos neoliberales", dijo Morales en un acto público en la ciudad central de Cochabamba.

"Los servicios básicos no pueden ser de negocio privado sino de servicio público (...) hoy nacionalizamos Corani, Guaracachi, como también Valle Hermoso y ELFEC", agregó.

El presidente Ejecutivo de Rurelec, Peter Earl, dijo sentirse "decepcionado" con la medida.

"Estamos muy decepcionados porque Rurelec es el inversor británico más grande en Bolivia y desde 2006, cuando Evo Morales asumió como Presidente, hemos invertido más de US$110 millones", dijo Earl a Reuters en Londres.

"Parece desafortunado recompensar a una firma que ha invertido para el crecimiento del PIB con la nacionalización de su participación mayoritaria en la empresa de generación de electricidad más grande de Bolivia", agregó.

Morales garantizó la estabilidad laboral en las firmas nacionalizadas, salvo a los altos directivos, y dijo que Bolivia compensará a los inversionistas de las compañías involucradas en el proceso.

"Es obligación del estado a los inversionistas reconocer su inversión (...) hicimos esfuerzos de llegar a un acuerdo con las empresas privadas transnacionales y si no hay voluntad para acordar mediante el diálogo, están las Fuerzas Armadas y la Policía nacional", expresó el mandatario.

Intervención policial. La policía boliviana tomó control en la madrugada del sábado de las empresas nacionalizadas, según dijo más temprano a Reuters el Comandante General de fuerza, Oscar Nina.

La estatización de las eléctricas había sido anunciada varias veces por el izquierdista Morales que, desde su asunción al poder en enero de 2006, ha revertido para el Estado empresas del sector hidrocarburos, minería y telecomunicaciones.

Según el último reporte de la Superintendencia de Electricidad, Guaracachi genera 29,58% de la energía eléctrica en Bolivia; Corani, 14,77% y Valle Hermoso, 14,46%.

Morales adelantó que Bolivia podría seguir nacionalizando más firmas del sector eléctrico.

"Tarde o temprano el estado boliviano tiene que controlar y administrar el 100 por ciento de la energía", dijo.

Las demás empresas del sistema eléctrico de capitales extranjeros son la Transportadora de Electricidad, de propiedad de la española Red Eléctrica de España e ISA Bolivia, filial de ISA Colombia la mayor transportadora de electricidad integrada de América Latina.

Asimismo operan en el país andino la también ibérica Iberdrola y COBEE (Compañía Boliviana de Energía Eléctrica) adquirida en 2007 por Energy Ltd, una compañía de Bermudas con base en Perú cuyo accionista principal es Israel Corp., el holding más grande de ese país con inversiones en energía, semiconductores, químicos y navíos.

Exportador de energía. El sector eléctrico en Bolivia fue privatizado a mediados de 1990 y se dividió en generación, transmisión y distribución.

El 60% del suministro proviene de la generación térmica, mientras que la hidroeléctrica representa el restante 40%.

Bolivia posee una de las coberturas de electricidad en áreas rurales más bajas de la región. En 2005 el acceso urbano a la electricidad fue de 87%, mientras que el acceso rural fue tan sólo de 30%.

Sin embargo, Morales ha anunciado en varios discursos públicos que Bolivia prevé la construcción de tres grandes centrales hidroeléctricas con el fin de exportar energía a sus vecinos Perú, Brasil y Chile.

"De aquí a poco tiempo Bolivia será exportador de energía", dijo al finalizar su discurso.