Entró en vigor este jueves en Brasil, con la publicación en el Diario Oficial de una medida provisoria y un decreto firmados por la presidenta Dilma Rousseff, la reducción en las tarifas de energía eléctrica.

En pronunciamiento por cadena nacional, la mandataria confirmó en la noche del miércoles que la reducción será de 18% para usuarios residenciales y de hasta 32% para la industria, comercio y servicios.

Rousseff criticó las versiones que aseguraban que los cortes serían menores a los anunciados y garantizó que no existe riesgo de racionamiento enérgetico en el país.

"Con la entrada en operación de nuevas usinas y líneas de transmisión, vamos a aumentar en más de 7 por ciento nuestra producción de energía y ella crecerá en los próximos años", explicó.

Subrayó que incluso la población de los estados brasileños cuyas concesionarias de energía se negaron a adherirse al plan de reducción de tarifas serán favorecidos por las medidas publicadas hoy.

La mandataria disipó todo riesgo de racionamiento resaltando que los reservatorios de las usinas hidroeléctricas está recuperando niveles adecuados gracias a las abundantes lluvias de los últimos días, aliviando la carga de las usinas termoeléctricas que habían sido accionadas para resolver el imprevisto.

Según ella, Brasil vive una situación "segura" en el área de energía y el sistema brasileño es "uno de los más seguros del mundo".

"Brasil va a tener energía cada vez mejor y más barata. Eso significa que Brasil tiene y tendrá energía más que suficiente para el presente y el futuro, sin ningún riesgo de racionamiento o de cualquier tipo de estrangulamiento en el corto, medio o en el largo plazo", afirmó.