Un plan estratégico para defender y proteger la infraestructura energética del país que en los últimos meses ha sido víctima de ataques dinamiteros, anunció el gobierno.

El ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, anunció que se coordina con las Fuerzas Armadas la implementación de un plan tendiente a conseguir la protección de las instalaciones petroleras, las empresas multinacionales y las personas que laboran en la actividad petrolera.

En el lanzamiento de la ley de energía no renovable, el titular de la cartera minero energética anticipó que tras una reunión con representantes del sector petrolero se decidió disponer de dos batallones para la protección de los oleoductos, vigilar las empresas petroleras y acompañar los camiones cisternas en las vías y evitar que se siga derramando crudo atentado contra la riqueza del país y afectando por años el medio ambiente.

Se busca evitar que se presenten hecho como el registrado recientemente en las vías de Putumayo donde grupos criminales al margen de la ley dinamitaron y quemaron cinco camiones cisternas cargados de crudo para los centros de refinación.

Acosta indicó que la vigilancia estará a cargo de helicópteros de asalto y naves del tipo drones que vigilará en las zonas donde se concentra la actividad petrolera.

Se ha estimado que el país deja de recibir al menos US$8 millones diarios por los atentados terroristas que impiden la refinación, producción y exportación de petróleo a los mercados internacionales.

Para fortalecer los recursos para la vigilancia de la infraestructura energética del país, el gobierno del presidente Santos presentará en los siguientes días al Congreso extender por varios años el impuesto al patrimonio, que lo pague un mayor número de colombianos y que no tenga destinación específica. Es un proyecto con un impuesto al patrimonio recargado, dijo recientemente el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas.

El gobierno calcula que por efecto de los atentados dinamiteros, las rentas petroleras para el Estado, se bajarán en cerca de dos billones de pesos, que se buscarán vía impuestos.