Ciudad de México. El mantener sin alzas los precios de las gasolinas en México este 2017 implicaba para el gobierno federal un millonario costo que lo habría orillado a cerrar 12 ministerios y sus programas, dijo hoy el secretario (ministro) de Hacienda, José Antonio Meade.

Durante una comparecencia ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, Meade advirtió que sostener el mismo precio de los combustibles generaría un gasto de 200.000 millones de pesos (9.310 millones de dólares) que tendría que cubrirse con recortes a programas totales de la administración federal.

"No tenemos, pues, capacidad en México, como no se tiene prácticamente en ningún país del mundo, de administrar el precio de las gasolinas para divorciarlo de su referencia internacional sin tener una afectación relevante en los ingresos públicos", sostuvo el ministro.

Meade compareció ante los parlamentarios junto con el secretario (ministro) de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y el director de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), José Antonio González Anaya, entre otros funcionarios, para responder inquietudes en torno al aumento a los combustibles aplicado desde el 1 de enero que ha desatado protestas generalizadas en el país.

Expuso que la tijera al presupuesto habría alcanzado rubros que destinan recursos a universidades nacionales, servicios de educación media superior, fomento a la agricultura o programas sociales, lo que implicaría un impacto significativo.

"Si nosotros ordenamos de menor a mayor todas las secretarías de Estado, con todos sus programas y todos sus sueldos, se necesitarían cerrar 12 completas para ajustar un acomodo de 200.000 millones de pesos", aseguró.

El ministro recordó a los parlamentarios que el presupuesto de la administración federal para este año es 190.000 millones de pesos (8.844 millones de dólares) menor al de 2016 ante recortes hechos previamente.

Meade compareció ante los parlamentarios junto con el secretario (ministro) de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, y el director de la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), José Antonio González Anaya, entre otros funcionarios, para responder inquietudes en torno al aumento a los combustibles aplicado desde el 1 de enero que ha desatado protestas generalizadas en el país.

En la comparecencia de casi cinco horas, Meade insistió que el sustento del alza, que en algunas regiones del país llegó al 24 por ciento, se encuentra en el aumento de los precios internacionales del petróleo y la depreciación del peso frente al dólar.

Por su parte, González Anaya explicó que Pemex importó 680.000 barriles diarios de gasolina en 2016, una cifra que representa más del 55 por ciento del consumo nacional de combustibles.

"En el último año se nos cayó la capacidad de refinación, sin embargo, en los últimos meses del año, octubre, noviembre y diciembre, vimos una recuperación de la capacidad que se había perdido", indicó el director de la paraestatal.

El ministro de Energía sostuvo que la fórmula de precio único nacional de las gasolinas usada por décadas representó pérdidas para Pemex porque no recuperaba el costo total, tras describir que el rezago existente en la infraestructura incluye redes de ductos que no han crecido en 17 años.

"El modelo energético que tuvimos por varias décadas se volvió incosteable y empezó a generar rendimientos decrecientes. Por años fue sostenido artificialmente en perjuicio del desarrollo del sector, de las finanzas de Pemex y del bienestar de los consumidores", advirtió.

Coldwell defendió la liberación de los precios de las gasolinas conforme al mercado que comenzará a partir de marzo próximo y la reforma energética que el presidente Enrique Peña Nieto impulsó en 2013, asegurando que ésta permitirá revertir la amenaza de que el país tenga una balanza comercial energética deficitaria porque Pemex no tiene las condiciones de explotar solo la riqueza petrolera.

La entrada de capitales privados prevista en la reforma estructural facilitará que campos petroleros en aguas profundas y ultra profundas del Golfo de México puedan ser explotados, con lo que se estima que la producción de crudo aumente en un millón de barriles diarios, explicó el ministro de Energía.

"La reforma energética gradualmente va a frenar la declinación y va a traernos un incremento en los próximos años en la producción", confió Coldwell.