Managua. El gobierno de Nicaragua propuso este miércoles a la Asamblea Nacional mantener hasta el 2015 un subsidio en la tarifa de energía eléctrica a más de 680.000 clientes domiciliares que consumen menos de 150 kilovatios al mes.

El ministro de Hacienda y Crédito Público, Iván Acosta, dijo a medios oficiales que esa propuesta está contemplado en un proyecto de reforma a la Ley de Estabilidad Energética, que el Ejecutivo envió este miércoles, con carácter urgente, al Parlamento, donde el oficialismo tiene mayoría absoluta.

"Ocho de cada diez (familias) nicaragüenses se han beneficiado durante mucho tiempo por este subsidio y queremos extender el plazo", explicó el funcionario.

La tarifa de la energía eléctrica aumentó 7,78% desde el 15 de abril pasado en Nicaragua para los clientes que consumen más de 150 kilovatios hora al mes.

El Ejecutivo obtuvo una financiación por US$35 millones con la Caja Rural Nacional (Caruna), que maneja fondos de la cooperación venezolana, para subsidiar la tarifa de energía para este año a los clientes que consumen menos de 150 kilovatios al mes, de acuerdo con la información oficial.

Acosta no precisó la fuente de financiación para mantener ese subsidio en la tarifa eléctrica en 2014 y 2015 a los que consumen menos energía, aunque dijo que la energía renovable, que es más limpia y más barata, permitirá mantener la tarifa.

"La transformación de la matriz energética garantiza la estabilidad en los precios y mantener el subsidio de los que consumen menos de 150 kilovatios", afirmó.

Actualmente, cerca del 50% de la energía que consume Nicaragua es generada por fuentes renovables y eso garantiza precios estables a más largo plazo, indicó el ministro.

Las familias que consumen menos de 150 kilovatios al mes representan el 82% de los 830.000 clientes de energía eléctrica de Nicaragua, unos 680.600 consumidores, según cifras del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), ente regulador del sector.

El gobierno también propuso en esa iniciativa de reforma a la Ley de Estabilidad Energética, que las empresas distribuidoras inviertan para mejorar el servicio de energía y aumentar la cobertura en la población.

Las distribuidoras Disnorte y Dissur, antes propiedad de la española Gas Natural Fenosa, pertenece ahora a la sociedad TSK-Melfosur Internacional, conformada por las españolas TSK y Melfosur.

Gas Natural Fenosa vendió sus participaciones en las distribuidoras Disnorte y Dissur a la sociedad nicaragüense TSK-Melfosur Internacional por US$57,8 millones, informó la compañía en Barcelona en febrero pasado.

La filial de la española Gas Natural Fenosa era dueña del 84% de las acciones de Disnorte y Dissur que distribuyen la energía eléctrica en Nicaragua desde 2000 y por un período de 30 años.

La eléctrica española cedió al Estado nicaragüense en mayo de 2008 el 16% de las acciones de su filial en Nicaragua como pago de una deuda por US$11,5 millones, y un asiento en el consejo de administración de su filial en Managua.

El gobierno sandinista ha dicho que el 16% de las acciones del Estado no son negociables.