Caracas. "El ministro (Juan Carlos) Loyo se volvió a burlar de los caficultores, porque con la clasificación exigida nadie podrá cobrar US$279 (Bs.F 1.200 por saco).

A lo sumo, a los pequeños productores se les pagará entre 820 y 930 bolívares el quintal (US$190 y US$216)".

La afirmación hecha por Manuel Morillo, productor de café del estado Portuguesa, sirve de marco para lo que ya es vox populi entre los caficultores: que el aumento promedio real que recibirán los productores que entreguen los mejores granos será de entre 15% y 22%, tomando en cuenta el precio de Bs.F 980 como el mayor incentivo a recibir.

Sin embargo, la mayoría apenas obtendrán un incremento real de 10% respecto del precio vigente hasta este mes, en función de que se les cancelará Bs.F 820 como máximo.

"Si se quiere salvar la caficultura debe haber justicia en el precio pagado. En muchas oportunidades dijimos que el costo de producción superaba los  US$326 (Bs.F 1.400) y sencillamente el gobierno no hizo caso a lo expuesto en las mesas técnicas", señaló Morillo, para quien es sencillamente imposible producir un quintal de café en menos de los 820 bolívares que se pagará por el grano de calidad inferior.

Morillo dijo que los caficultores seguirán luchando para lograr el precio justo para sus cultivos, por lo que insistirán en reunirse con el presidente Hugo Chávez a fin de enterarlo de la realidad del sector.

Opinión similar sostiene Vicente Pérez, productor y director del rubro Café en Fedeagro, quien asegura que la nueva clasificación aparecida en Gaceta Oficial eleva las exigencias para el pago al productor, lo que impedirá que muchos puedan cobrar un alza justa.

"Nuca se había visto que se incluyera en una Gaceta las normas de clasificación. Esto habla de una vuelta a regulaciones que no se aplicaban desde hacía mucho por la precaria situación de la caficultura", comentó.

Pérez destacó que más de una década de producción a pérdida, ha conllevado el descuido de la calidad del producto arrimado, por lo que es prácticamente imposible que un pequeño productor entregue granos de clasificación superior.