Diariamente, desde el lugar donde se levantará la Refinería del Pacífico, a 25 kilómetros al suroeste de Manta en Ecuador, se remueve un promedio de 48 mil metros cúbicos de tierra.

Es el paso previo para dejar listas las terrazas en donde desde fines de 2014 se comenzaría, de acuerdo con el cronograma, a construir la infraestructura de este proyecto que busca refinar un promedio diario de 300.000 barriles de petróleo.

Unas 250 maquinarias realizan ya labores durante todo el día. El objetivo es que en diciembre de 2014 ya se hayan removido los 23 mil millones de metros cúbicos de tierra que se deben retirar, según Mauricio Neves, director de contrato de la adjudicataria Odebrecht.

Por el momento hay un avance del 9% del total de la remoción planificada en un suelo cuyo principal componente es la arenisca (70%) en 500 de las 800 hectáreas que se requieren para este proyecto.

A este grupo de maquinarias se sumarán unas 150 que acaban de llegar; esto, pese a que aún no se ha oficializado el apoyo del gobierno chino para financiar este megaproyecto del actual régimen.

Pedro Merizalde, gerente de la refinería, cuenta que son ya casi diez meses que el régimen mantiene contactos con delegados chinos, pero las definiciones finales serán presentadas por el ministerio de Sectores Estratégicos.

Del total de inversión previsto en el proyecto, Merizalde señala que ya se han invertido unos US$700 millones en estudios ambientales y de ingeniería.

Pero el problema que aún falta por definir será el del agua potable. Al momento la principal fuente es la presa de La Esperanza (Bolívar), desde donde se pretende dotar a través de un conducto de unos 95 kilómetros un promedio de 5.000 metros cúbicos por hora, que no sólo serán para el proyecto petroquímico sino para poblaciones de los cantones Manta, Montecristi y Jaramijó.

El costo referencial para este proyecto está entre los US$150 millones y US$200 millones.

A esta propuesta, que será colocada en el portal de Compras Públicas, se debe agregar el proyecto para la reutilización de aguas servidas de Manta para regar los 6 millones de árboles que serán ubicados en el área de amortiguamiento. “Ya para enero viene un grupo de ingenieros a implementar la oxigenación... Debemos conocer el contenido de cloruro y así definir qué planta vamos a poner; no vamos a traer agua contaminada”, relató Merizalde.

Con el trabajo de remoción de suelo también el hábitat de algunas especies ha sido alterado. Se conoce que unos 600 animales de 20 especies, como marsupiales, conejos, serpientes y ciervos, fueron llevados hasta la reserva ecológica de Pacoche. También unas 6 especies de marmosas robinsoni fueron delegadas al área ecológica.