Tegucigalpa. Los equipos y combustibles usados por los generadores térmicos privados que operan en Honduras están exentos del pago de impuestos.

Ese sacrificio fiscal le representa al gobierno alrededor de 3.000 millones de lempiras anuales (US$156 millones).

Así lo revela el estudio del Banco Mundial (BM) denominado "Temas y opciones del sector energía", el que fue elaborado por consultores nacionales y extranjeros.

La cantidad se incrementará en el mediano y largo plazo por la contratación de 100 megavatios de energía sucia, así como por la adquisición de 250 MW de potencia generada a través de fuentes renovables.

Resultados. De acuerdo con los hallazgos del estudio del Banco Mundial, varias actividades del sector eléctrico hondureño gozan de exoneraciones de impuestos, por ejemplo, la importación de combustibles usados por la ENEE y los generadores privados, la importación libre de impuesto de ventas para equipo y materiales destinados a proyectos de electrificación rural, importación para equipos y materiales destinados a centrales generadoras que usan fuentes renovables e impuesto de ventas para ventas de electricidad.

No obstante, casi dos terceras partes de los 3,000 millones de lempiras en concepto de exenciones corresponden a las importaciones de bunker y diésel que importan los generadores privados para la producción de 762,8 megavatios que suministran al sistema interconectado de la ENEE.

Un informe de la Comisión Administradora de Petróleo (CAP) revela que durante 2010 se importaron 5,879,200 barriles de bunker por un valor de 444.6 millones de dólares (8,456.3 millones de lempiras).

En cuanto a diésel para mover las plantas térmicas, se importaron 175,400 barriles, por un valor de US$16,6 millones de dólares (315,7 millones de lempiras).

En concepto de impuestos, los 6,054,600 barriles de bunker y diésel, por un valor de 461.2 millones de dólares (8,772 millones de lempiras) hubiese significado una recaudación aproximada a 2,000 millones de lempiras, pero al estar exonerados, los ingresos no entran al fisco y se contabilizan como contribución del gobierno de Honduras al sector eléctrico, según el informe del BM.
Tegucigalpa,

Honduras

Los equipos y combustibles usados por los generadores térmicos privados que operan en Honduras están exentos del pago de impuestos. Ese sacrificio fiscal le representa al gobierno alrededor de 3,000 millones de lempiras anuales.

Así lo revela el estudio del Banco Mundial (BM) denominado "Temas y opciones del sector energía", el que fue elaborado por consultores nacionales y extranjeros.

La cantidad se incrementará en el mediano y largo plazo por la contratación de 100 megavatios de energía sucia, así como por la adquisición de 250 MW de potencia generada a través de fuentes renovables.

Resultados

De acuerdo con los hallazgos del estudio del Banco Mundial, varias actividades del sector eléctrico hondureño gozan de exoneraciones de impuestos, por ejemplo, la importación de combustibles usados por la ENEE y los generadores privados, la importación libre de impuesto de ventas para equipo y materiales destinados a proyectos de electrificación rural, importación para equipos y materiales destinados a centrales generadoras que usan fuentes renovables e impuesto de ventas para ventas de electricidad.

No obstante, casi dos terceras partes de los 3,000 millones de lempiras en concepto de exenciones corresponden a las importaciones de bunker y diésel que importan los generadores privados para la producción de 762.8 megavatios que suministran al sistema interconectado de la ENEE.

Un informe de la Comisión Administradora de Petróleo (CAP) revela que durante 2010 se importaron 5,879,200 barriles de bunker por un valor de 444.6 millones de dólares (8,456.3 millones de lempiras).

En cuanto a diésel para mover las plantas térmicas, se importaron 175,400 barriles, por un valor de 16.6 millones de dólares (315.7 millones de lempiras).

En concepto de impuestos, los 6,054,600 barriles de bunker y diésel, por un valor de 461.2 millones de dólares (8,772 millones de lempiras) hubiese significado una recaudación aproximada a 2,000 millones de lempiras, pero al estar exonerados, los ingresos no entran al fisco y se contabilizan como contribución del gobierno de Honduras al sector eléctrico, según el informe del BM.
Tegucigalpa,

Honduras

Los equipos y combustibles usados por los generadores térmicos privados que operan en Honduras están exentos del pago de impuestos. Ese sacrificio fiscal le representa al gobierno alrededor de 3,000 millones de lempiras anuales.

Así lo revela el estudio del Banco Mundial (BM) denominado "Temas y opciones del sector energía", el que fue elaborado por consultores nacionales y extranjeros.

La cantidad se incrementará en el mediano y largo plazo por la contratación de 100 megavatios de energía sucia, así como por la adquisición de 250 MW de potencia generada a través de fuentes renovables.

Resultados

De acuerdo con los hallazgos del estudio del Banco Mundial, varias actividades del sector eléctrico hondureño gozan de exoneraciones de impuestos, por ejemplo, la importación de combustibles usados por la ENEE y los generadores privados, la importación libre de impuesto de ventas para equipo y materiales destinados a proyectos de electrificación rural, importación para equipos y materiales destinados a centrales generadoras que usan fuentes renovables e impuesto de ventas para ventas de electricidad.

No obstante, casi dos terceras partes de los 3,000 millones de lempiras en concepto de exenciones corresponden a las importaciones de bunker y diésel que importan los generadores privados para la producción de 762.8 megavatios que suministran al sistema interconectado de la ENEE.

Un informe de la Comisión Administradora de Petróleo (CAP) revela que durante 2010 se importaron 5,879,200 barriles de bunker por un valor de 444.6 millones de dólares (8,456.3 millones de lempiras).

En cuanto a diésel para mover las plantas térmicas, se importaron 175,400 barriles, por un valor de 16.6 millones de dólares (315.7 millones de lempiras).

En concepto de impuestos, los 6,054,600 barriles de bunker y diésel, por un valor de 461.2 millones de dólares (8,772 millones de lempiras) hubiese significado una recaudación aproximada a 2,000 millones de lempiras, pero al estar exonerados, los ingresos no entran al fisco y se contabilizan como contribución del gobierno de Honduras al sector eléctrico, según el informe del BM.