Tegucigalpa, Honduras. La diversificación de la matriz energética con fuentes renovables ha disparado la alerta en el Gabinete Económico de Honduras. El costo del kilovatio hora dejó de ser barato para la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) por los beneficios que se han venido aprobando en los últimos años y con un efecto colateral sobre las finanzas públicas por los incentivos fiscales que reciben.

La ENEE es la principal causante del elevado déficit fiscal de la administración central hondureña y eso requiere la intervención en los componentes de generación, transmisión, distribución y alumbrado público.

El gobierno anterior aprobó tres fideicomisos a igual número de bancos nacionales para el manejo de las áreas de distribución, trasmisión y alumbrado público. La administración del presidente Juan Orlando Hernández ha continuado con la parte de generación y los primeros resultados han sido contundentes al no aprobar la extensión de cinco contratos de energía térmica por lo oneroso del kilovatio hora.

Apenas uno de los contratos ha sido renegociado, el que corresponde a Lufussa, con una capacidad instalada en planta de 30,5 megavatios, usando bunker. El contrato de la central Lufussa I, con una capacidad instalada de 39,5 megas con diésel, no será renovado según lo ha confirmado la comisión especial nombrada por el mandatario.

El siguiente paso anunciado por las autoridades del Gabinete Económico de Honduras, a través de su coordinador Marlon Tábora, es revisar los contratos de energía renovable, específicamente el costo por kilovatio hora que paga la Empresa Nacional de Energía Eléctrica.

Una investigación del Proyecto Areca, del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), denominada “Análisis del mercado hondureño de energía renovable”, concluye que los esquemas de incentivos están entre los más desarrollados de la región centroamericana y las señales actuales de precios son muy interesantes para el desarrollo de proyectos de energía renovable.

“El esquema hondureño de asegurar despacho, así como de autorizar contrataciones de largo plazo basadas en costos marginales de corto plazo para la energía de pequeñas plantas renovables, ha favorecido la integración de este segmento de generación eléctrica. No obstante lo anterior, existen vulnerabilidades importantes de las instituciones del sector, como es la situación financiera de la empresa eléctrica estatal que funciona como comprador único en el país”, especificó.

Un informe estadístico de la ENEE revela que hay 26 empresas con generación a base de recursos renovables que facturaron 128,5 gigavatios hora durante enero de 2014, recibiendo US$15,1 millones en concepto de pago, o sea, 313,8 millones de lempiras. De este grupo 15 generadoras privadas facturan costos fijos.

Costo de generación. La Ley Marco del Subsector Eléctrico, la que fue aprobada en 1994, es el inicio para la promoción de la energía renovable en Honduras. Pese a que el desarrollo del sector ha sido lento por una serie de factores internos y externos, lo cierto es que el Poder Ejecutivo y el Congreso Nacional han promulgado nuevas iniciativas legales para favorecer los proyectos renovables, sin importar que el comprador único, o sea la ENEE, arrastre desde hace varios años una severa crisis económica.

“Por medio de la Ley de Incentivos con Fuentes Renovables (Decreto 85-98) y mediante la Ley de Promoción a la Generación de Energía Eléctrica (Decreto 70-2007) se establece una serie de incentivos para la promoción de los proyectos eléctricos con fuentes de energía renovable. Los incentivos que señala la ley se dirigen a aquellos que utilicen fuentes hidráulicas, geotérmicas, solares, biomasa, eólica, alcohol, residuos sólidos urbanos y fuentes vegetales”, reza el informe del Proyecto Areca del BCIE.

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No obstante, en la administración del ex presidente Porfirio Lobo Sosa se aprobaron varios proyectos de energía limpia, los que además del 10% de incentivo que otorga el Decreto 70-2007, los desarrolladores recibirán entre 3,5 y 5 centavos de dólar por kilovatio hora en concepto de sobreprecio.

Según información de la Asociación Hondureña de Pequeños Productores de Energía (Ahpper), los precios pagados a generadores renovables fueron de 10,5 centavos de dólar por Kwh en 2009. El Heraldo tuvo acceso a un informe de la ENEE sobre los proyectos de energía renovable que le suministran electricidad al sistema interconectado nacional –hidráulica, biomasa y eólica-, en donde se constata que el costo por kilovatio es elevado.

El precio actual por kilovatio hora oscila entre 11,71 y 15,07 centavos de dólar. De las fuentes más onerosas destaca la biomasa, principalmente la energía generada con bagazo de caña, la que recibe un precio de 15,07 centavos de dólar por kilovatio.

No obstante, el gobierno anterior aprobó varios proyectos de energía con biomasa -desechos forestales- y solar, los que recibirán un “premio”. 

“El incentivo sobre el precio de la energía eléctrica generada a partir de la biomasa forestal procedente de bosques bajo manejo forestal y de plantaciones forestales, será de cuatro puntos seis centavos de dólar ($0,046) por kilovatio hora, adicionales al precio base de incentivo a la energía renovable establecido en el Decreto 70-2007 y el cual se basa en el costo marginal de corto plazo vigente al momento de la firma del contrato”.

Este incentivo se aplicará únicamente dentro de los primeros 15 años contados a partir de la fecha de inicio de operación comercial de la planta y para aquellos proyectos que no hayan iniciado su operación comercial en el momento de la entrada en vigencia de este decreto.

De acuerdo con cálculos efectuados por personal técnico de la ENEE, el costo marginal vigente es de US$0.11414 por kilovatio, a lo que se le agrega el incentivo del 10% más el premio de US$0,046, resultando un costo de 17,6 centavos de dólar por Kwh. Para los proyectos de generación solar que operarán en la zona sur del país se aprobó un sobreprecio que oscila entre 3,5 y 4 centavos de dólar por kilovatio.

Revisión. El marco legal que regula la generación de energía renovable en Honduras será sometido a una rigurosa revisión. El tema central serán las condiciones económicas -incentivos fiscales y costo por kilovatio hora, bajo las cuales la ENEE está obligada a contratar la energía limpia.

Las plantas renovables gozan de los siguientes beneficios: exoneración del pago de aranceles y gravámenes de importación, durante el período de estudio y construcción; exoneración del impuesto de ventas de equipos, accesorios y repuestos durante el período de estudio y construcción; exoneración del pago del impuesto sobre la renta, aportación solidaria temporal, impuesto al activo neto, y todos aquellos impuestos conexos a la renta, durante un plazo de 10 años, contados a partir de inicio de operación comercial, para los proyectos con capacidad instalada de hasta 50 megavatios y la dispensa del pago de impuestos por importación temporal. 

Las plantas de energía renovables reciben de la ENEE una tarifa 10% mayor que el costo marginal de corto plazo. Para las plantas de hasta 50 MW, el incremento de 10% en la tarifa se extenderá por 15 años.

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El secretario de Finanzas, Wilfredo Cerrato Rodríguez, quien también es parte de la junta directiva de la ENEE y de la comisión especial nombrada para la revisión de los contratos eléctricos, el costo real por kilovatio hora de energía renovable es de 26 centavos de dólar, incluido el precio de las exoneraciones fiscales.

De acuerdo con el coordinador del Gabinete Económico, la ENEE no puede continuar con la firma de contratos PPA y pagando energía firme, sin haber procesos competitivos. Agrega que el tema de la energía limpia es de suma importancia para el país, sin embargo, dice que existe una moda para promover los proyectos con recursos renovables, “lo cual es bueno desde el punto de vista ambiental pero no necesariamente desde el punto de vista fiscal”.

“Si bien es cierto que todo mundo habla de transformar la matriz energética, esto tiene un costo y ha sido un costo altísimo, hoy por hoy tenemos proyectos de energía renovable mucho más caros que la energía térmica a los que hemos satanizado como los ‘térmicos’, sin considerar el tema de los incentivos fiscales, solo incluyendo el costo de la energía”, subraya Marlon Tábora.

Ante ese encarecimiento de la energía renovable se tienen que buscar otras alternativas, y en ese sentido muchos países del mundo, especialmente los desarrollados, tienen un componente importante de su matriz energética con carbón mineral por el tema de precio.

No obstante, el coordinador del Gabinete Económico aclara que la política del gobierno de Honduras no es promover la energía sucia, lo que se tiene que hacer es un balance porque hay una serie de contingencias fiscales derivadas de los contratos firmados con los generadores privados de electricidad que no se pueden manejar.

“Por ejemplo, hay proyectos de energía renovable que se les paga energía firme, cuando se sabe que no se puede controlar la naturaleza, no es posible que a un proyecto eólico o solar se le pague energía firme, o le pague cargos fijos”, sostuvo Tábora.

Renovables gozan de otras preferencias. Incentivos fiscales, bonos, premios y preferencias para despachar la energía renovable reciben los desarrolladores de los proyectos en Honduras.

Un estudio del Proyecto Areca, del BCIE, revela que la ENEE obligatoriamente despachará y recibirá toda la energía que los proyectos de generación con recursos renovables nacionales de sus contratos de suministro de energía, dándole prioridad sobre cualquier otro tipo de generación, con excepción de las plantas propiedad de la estatal eléctrica.

Expertos nacionales e internacionales consultados por El Heraldo coinciden que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica está obligada a despachar esa energía sin importar el costo que deberá pagar por la generación, lo que al final tiene un impacto en la factura por los incentivos económicos y fiscales recibidos. Este será otro de los puntos a ser revisados por la comisión especial nombrada por el presidente de la República, Juan Orlando Hernández.